Un ataque con explosivos contra una instalación militar en el municipio de Miranda, en el norte del Cauca, generó momentos de tensión durante la mañana de este jueves 8 de octubre. La acción habría sido perpetrada por integrantes de las disidencias de las Farc, quienes utilizaron una volqueta acondicionada con cilindros explosivos que fue abandonada en inmediaciones del barrio El Porvenir.
De acuerdo con información del Ejército Nacional, el vehículo contenía ocho artefactos explosivos, de los cuales dos fueron activados. Aunque hasta el momento no se reportan militares heridos ni daños materiales en la unidad castrense, las autoridades advirtieron que el atentado puso en riesgo a más de 300 personas que residen o transitan habitualmente por el sector.
Una volqueta con ocho cilindros explosivos
Los hechos se registraron en inmediaciones de la unidad militar donde permanecen tropas del Batallón de Montaña N.° 8, adscrito a la Brigada 29 del Ejército Nacional. Según los reportes conocidos, los responsables llegaron al lugar en una volqueta que habría sido acondicionada para transportar y lanzar artefactos explosivos contra la instalación militar.
De acuerdo con la información preliminar, los ocupantes del vehículo lo abandonaron y escaparon del lugar al advertir la presencia de los militares. Posteriormente, dos de los ocho cilindros explosivos fueron activados, en una acción dirigida contra la base militar ubicada en el barrio El Porvenir.
El reporte de la institución castrense señala que los artefactos estaban dispuestos en una plataforma de lanzamiento adaptada en el vehículo pesado. Esta modalidad habría permitido lanzar proyectiles explosivos hacia la guarnición militar, sin que los responsables tuvieran que permanecer en el lugar.
En las primeras horas de la mañana, las detonaciones despertaron a los habitantes de Miranda, especialmente a quienes viven cerca de la instalación militar. La situación generó preocupación entre la comunidad, mientras unidades de la Fuerza Pública se desplazaban hacia el área para asegurar el perímetro.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron la volqueta abandonada, cargada con arena y con varios cilindros que sobresalían de su estructura. Habitantes del municipio también señalaron que se habría tratado de un ataque con tatucos, artefactos explosivos artesanales que habrían impactado en distintos puntos de la población.
En un primer momento, las autoridades reportaron que no había personas lesionadas. Posteriormente, la información entregada por el Ejército permitió establecer que, pese a la activación de dos de los artefactos, no se registraron afectaciones entre los soldados ni daños materiales en las instalaciones militares.
Disidencias de las Farc estarían detrás del atentado
Según el reporte preliminar del Ejército Nacional, el ataque habría sido perpetrado por integrantes de la estructura Dagoberto Ramos, una de las organizaciones disidentes de las Farc con presencia en el norte del Cauca.
La institución militar explicó que el uso de vehículos pesados adaptados con tubos de lanzamiento representa una modalidad de ataque indirecto que busca superar los sistemas de protección de las unidades militares.
En su pronunciamiento, el Ejército indicó que estas plataformas permiten ejecutar acciones de saturación de fuego contra instalaciones fijas. Sin embargo, debido a la naturaleza artesanal de los artefactos y a la falta de precisión de los proyectiles, también representan una amenaza para las comunidades cercanas.
La institución advirtió que el riesgo para la población civil es extremo cuando este tipo de armamento se emplea desde zonas habitadas. La trayectoria imprecisa de los explosivos puede provocar que los proyectiles caigan sobre viviendas o espacios frecuentados por los habitantes.
En este caso, la cercanía entre el lugar donde fue abandonada la volqueta y las instalaciones militares incrementó la preocupación por las posibles consecuencias de las detonaciones. De acuerdo con el reporte de Blu Radio, más de 300 personas que viven o transitan habitualmente por el sector quedaron expuestas al riesgo generado por el atentado.
Las autoridades también señalaron que este tipo de acciones no solo busca afectar a la Fuerza Pública, sino que puede comprometer directamente la seguridad de la población civil.
Autoridades aseguran la zona y avanzan las verificaciones
Tras las explosiones, las tropas desplegaron medidas de seguridad en el sector para establecer las condiciones del lugar y descartar la presencia de otros artefactos que pudieran representar un peligro.
Las labores incluyen la revisión del área donde quedó abandonado el vehículo y la verificación de posibles elementos explosivos que no hayan sido activados. Mientras avanzan estos procedimientos, se mantiene la presencia militar en la zona.
El Ejército indicó que las investigaciones buscan esclarecer las circunstancias en las que se preparó y ejecutó el ataque, así como identificar plenamente a los responsables y establecer si otras personas participaron en la acción.
La institución también rechazó el empleo indiscriminado de explosivos, al considerar que estas acciones ponen en peligro tanto a los integrantes de la Fuerza Pública como a los habitantes de los sectores donde se producen.
De acuerdo con la información conocida, el atentado se enmarcaría en una estrategia de presión militar de las disidencias contra las unidades de la Fuerza Pública desplegadas en Miranda, Toribío y Corinto, municipios del norte del Cauca considerados estratégicos para las operaciones militares en el departamento.
La utilización de una volqueta acondicionada para lanzar explosivos vuelve a poner de manifiesto los riesgos que enfrentan las comunidades ubicadas cerca de instalaciones militares en esta región.
Por ahora, las autoridades continúan con las verificaciones de seguridad y las investigaciones para determinar las responsabilidades en el ataque. Entretanto, el balance preliminar se mantiene sin personas lesionadas ni daños materiales reportados en la base militar, aunque con una importante afectación al entorno de seguridad de los habitantes de Miranda.


