La política exterior de un país no puede moverse al vaivén de los afectos de un presidente ni ser el escenario para desplegar sus vanidades. Debe ser una política de Estado, seria, estratégica y orientada a proteger los intereses nacionales. En el gobierno de Petro ocurrió exactamente lo contrario: la política exterior se volvió un […]
Opinión
Publicado enOpinión
Experiencia, decencia y mayoría
Publicado enOpinión
Publicidad tóxica para estómagos pequeños
Publicado enOpinión
Decisiones que no traicionan el alma
Publicado enOpinión
CUANDO EL ÉXITO EMPEZÓ A CANSAR
Publicado enOpinión
Entre Trump y La Paz Total
Publicado enOpinión
EL COSTO DE NO DECIDIR
Publicado enOpinión
Educación superior y proyección de país
Publicado enOpinión
Nuestra lucha por recuperar a Colombia
Publicado enOpinión
Cuando la Esperanza se Convierte en Alas
Publicado enOpinión
Cartagena, Popper y María Corina
Publicado enOpinión
EL LIDERAZGO QUE NO POSA
Publicado enOpinión
Petro, ¡cumpla! regalo navideño
Publicado enOpinión
El ruido y la furia
Publicado enOpinión
CUANDO EL RUIDO QUEMA
Publicado enOpinión
GLORIA INES ACEVEDO ARIAS
Publicado enOpinión
El muerto al hoyo…
Publicado enOpinión
Desconfianza e inseguridad nacional
Publicado enOpinión
