Una jornada de festividad comunitaria se transformó en tragedia en el municipio de Cocula, ubicado en la región Norte del estado de Guerrero, luego de que se registrara una devastadora explosión de pirotecnia al interior de un templo religioso. El trágico incidente dejó un saldo preliminar de tres personas fallecidas —todas ellas mujeres— y más de 30 heridos, de los cuales varios se reportan en estado de gravedad. El estallido provocó pánico masivo entre los feligreses que se encontraban congregados en el inmueble, así como severos daños estructurales en la edificación patronal.

De acuerdo con los primeros reportes brindados por las autoridades locales y cuerpos de socorro, el siniestro ocurrió durante los preparativos y el desarrollo de las celebraciones patronales de la localidad. La acumulación inadecuada de artefactos elaborados a base de pólvora, guardados en un área contigua al altar principal, habría detonado en cadena tras alcanzar una chispa generada durante el encendido de cohetones. La potencia de la onda expansiva colapsó parte del techado interior, proyectó esquirlas de madera y concreto, y generó un denso humo que dificultó la evacuación inmediata de las decenas de asistentes.

Emergencia, respuesta de auxilio y atención a las víctimas

Minutos después de escucharse el estruendo, elementos de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del Estado de Guerrero, en coordinación con la Cruz Roja Mexicana y corporaciones policiacas municipales, se trasladaron al sitio para iniciar los trabajos de rescate y mitigación de riesgos. A su llegada, los cuerpos de emergencia se encontraron con una escena de caos, donde los propios vecinos e integrantes de la comunidad eclesiástica intentaban remover escombros y auxiliar a las personas atrapadas bajo las estructuras dañadas.

Los paramédicos confirmaron en el lugar el fallecimiento de tres mujeres, cuya identidad fue resguardada inicialmente por las autoridades judiciales para llevar a cabo el protocolo correspondiente. Por su parte, los lesionados, entre los que se encuentran menores de edad y adultos mayores, sufrieron quemaduras de segundo y tercer grado, fracturas diversas, traumatismos craneoencefálicos y cuadros severos de intoxicación por inhalación de gases tóxicos.

Debido a la magnitud del incidente y a la capacidad limitada de los centros sanitarios locales en Cocula, los heridos más graves fueron trasladados de urgencia en ambulancias y vehículos particulares hacia el Hospital General de Iguala y otras unidades médicas regionales. Voceros del sector salud informaron que al menos cinco de las víctimas permanecen bajo pronóstico reservado en áreas de cuidados intensivos, mientras que otras personas recibieron atención médica ambulatoria tras sufrir crisis nerviosas y contusiones menores.

Investigaciones judiciales y evaluación de daños estructurales

La zona de la conflagración fue acordonada por efectivos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, quienes establecieron un perímetro de seguridad para prevenir posibles derrumbes adicionales o la detonación de material pirotécnico residual. Peritos especializados y agentes del Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado de Guerrero ingresaron al reciento sagrado para iniciar las diligencias de ley, recolectar indicios biológicos y materiales, y determinar con precisión las causas objetivas del siniestro.

Las autoridades ministeriales abrieron una carpeta de investigación por los delitos de homicidio culposo, lesiones y daños a la propiedad. Dentro de las líneas de indagatoria, se busca deslindar responsabilidades sobre la falta de permisos correspondientes para el almacenamiento de materia explosiva dentro de un espacio público cerrado, así como el incumplimiento de los protocolos mínimos de protección civil que regulan el uso de pirotecnia en eventos masivos.

Por su parte, especialistas en ingeniería civil del gobierno estatal realizaron una inspección preliminar de la infraestructura del templo religioso. Los informes iniciales advierten que el inmueble presenta severas fisuras en los muros de carga, desprendimiento total del revestimiento del techo y afectaciones considerables en la estructura principal, por lo que fue declarado temporalmente inhabitable para evitar nuevos accidentes durante los peritajes.

Llamado urgente a la regulación de la pirotecnia tradicional

Este lamentable suceso vuelve a poner de manifiesto los severos riesgos asociados al manejo descontrolado de materiales pirotécnicos en las festividades tradicionales del país. Diversos colectivos ciudadanos y autoridades de rescate han reiterado la necesidad imperiosa de extremar las medidas de seguridad, supervisar la fabricación artesanal de cohetes y prohibir terminantemente el almacenamiento de pólvora en inmuebles religiosos o habitacionales sin la debida ventilación y normatividad vigente.

Representantes eclesiásticos de la diócesis correspondiente expresaron sus más profundas condolencias a los familiares de las víctimas mortales y manifestaron su total disposición para colaborar de manera transparente con las autoridades judiciales en el esclarecimiento de los hechos. Asimismo, informaron que se brindará acompañamiento espiritual, psicológico y apoyo logístico a las familias afectadas durante los honores fúnebres de las tres ciudadanas fallecidas. Mientras tanto, los pobladores del municipio de Cocula permanecen consternados ante una tragedia de grandes proporciones que ha enlutado a toda la región en el marco de sus tradicionales festividades.

Entérate con El Expreso