En un hecho que acentúa la crisis de seguridad en el noreste del país, una patrulla de la Policía Nacional fue blanco de un ataque con explosivos en la mañana del 26 de mayo de 2026. El atentado ocurrió en el kilómetro 77 de la vía que comunica a las ciudades de Cúcuta y Pamplona, específicamente en la vereda El Páramo, jurisdicción del municipio de Pamplonita.
De acuerdo con el reporte oficial de las autoridades, el ataque se produjo en las proximidades del peaje Pamplonita mientras los uniformados adelantaban labores de vigilancia y control en este importante corredor vial. El balance de la acción violenta dejó tres agentes lesionados: la patrullera Karen Liceth Estrada Salazar, el subintendente Edwin Guerrero Duarte y el intendente jefe Johan Vásquez Castro. Los tres fueron evacuados de urgencia y trasladados al hospital local de Pamplona para recibir la atención médica necesaria.
Detalles del ataque y respuesta institucional
El coronel George Quintero, secretario de Seguridad de la región, entregó detalles preliminares sobre la modalidad del atentado. Según la información recopilada en el sitio, el ataque habría sido perpetrado por un individuo que se desplazaba en una motocicleta: «un hombre se baja de una motocicleta y activa los explosivos», explicó el funcionario.
Ante la gravedad de los hechos, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, manifestó su rechazo categórico a través de un comunicado oficial. «Rechazamos de plano este ataque contra la patrulla de la policía», enfatizó el mandatario regional, quien además confirmó que se está evaluando el ofrecimiento de una recompensa económica para quien suministre información que permita la captura de los autores materiales e intelectuales del crimen.
Como consecuencia del estallido y el inicio de las investigaciones en terreno, el tránsito vehicular en la doble calzada fue suspendido temporalmente, generando afectaciones en la movilidad hacia el interior del departamento.
Escalada de violencia previo a la jornada electoral
Este atentado no es un hecho aislado, sino que se suma a una racha de agresiones contra la Fuerza Pública en la última semana, justo cuando el país se prepara para las elecciones presidenciales del próximo domingo 31 de mayo de 2026. Con este último evento, ya son tres los ataques directos registrados en menos de cinco días en la zona:
- 24 de mayo: El soldado profesional Aldair Bermúdez fue asesinado en Tibú durante una incursión del ELN que incluyó el uso de drones con explosivos, dejando además siete militares heridos.
- 22 de mayo: Una aeronave de la Policía fue hostigada con fusilería desde el cerro El Limón mientras despegaba del aeropuerto de Aguas Claras, en Ocaña, resultando heridos el piloto, el copiloto y un intendente.
Las autoridades mantienen como principal hipótesis que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) estaría detrás de esta ofensiva armada, aunque no descartan la participación de Disidencias de las Farc que también operan en la jurisdicción. El despliegue policial y militar ha sido reforzado en el departamento para intentar contener la ola de inseguridad y garantizar el desarrollo de los comicios electorales.

