El físico Melvin Vopson, profesor asociado de la Universidad de Portsmouth, propuso una serie de indicios que podrían respaldar la hipótesis de que la realidad funciona como una simulación informática. Su planteamiento se basa en el análisis de sistemas de información, mutaciones del virus SARS-CoV-2 y patrones de simetría presentes en la naturaleza.

El investigador expuso su propuesta en un artículo publicado en The Conversation y en declaraciones recogidas por el portal EurekAlert!, donde explicó que algunos comportamientos observados en el universo podrían interpretarse como procesos similares a los que ocurren en sistemas computacionales.

La idea de que el universo podría ser una simulación ha sido discutida durante años en ámbitos científicos y culturales. Según Vopson, ciertas regularidades observadas en la naturaleza podrían compararse con algoritmos que procesan información dentro de una estructura digital a gran escala.

El eje de su planteamiento es una regla que denomina Segunda Ley de la Infodinámica. El físico compara este concepto con la segunda ley de la termodinámica, que indica que la entropía —entendida como una medida del desorden— tiende a aumentar o mantenerse constante en un sistema aislado.

Un ejemplo habitual de este principio es el enfriamiento de una taza de café caliente, que pierde energía hasta alcanzar el equilibrio con el entorno.

Al analizar sistemas basados en información, el investigador observó un comportamiento diferente. Según explicó, la entropía informacional no aumenta con el tiempo, sino que tiende a mantenerse estable o incluso a disminuir hasta alcanzar un nivel mínimo en el equilibrio.

Este comportamiento fue identificado junto al investigador Serban Lepadatu. Para Vopson, esta tendencia recuerda a los procesos de optimización de datos que utilizan los sistemas informáticos complejos.

Desde esta perspectiva, un universo con grandes cantidades de información necesitaría mecanismos que reduzcan las demandas de cálculo y almacenamiento, algo comparable con los sistemas de compresión utilizados en la informática. Para evaluar su hipótesis, el equipo analizó distintos sistemas donde pudiera medirse la entropía de la información.

Entre los casos estudiados se encuentran los genomas del SARS-CoV-2. Según el investigador, el análisis de las secuencias genéticas mostró que, a medida que el virus mutaba, la entropía de la información en su material genético tendía a disminuir. Además, se comparó el comportamiento de la información en organismos vivos con el observado en sistemas digitales, con el objetivo de identificar patrones de optimización similares.

También se examinaron estructuras simétricas presentes en la naturaleza, como patrones biológicos o configuraciones naturales, para estudiar su relación con la eficiencia en la organización de la información. Otro aspecto destacado de la propuesta es la presencia frecuente de simetría en la naturaleza. Según el análisis del investigador, los estados más simétricos se asocian con niveles más bajos de entropía de información, lo que podría indicar una forma eficiente de organizar los datos dentro del sistema.

La hipótesis, sin embargo, ha generado debate en la comunidad científica. Algunos especialistas consideran que la descripción completa del universo no puede explicarse únicamente mediante modelos basados en algoritmos.

El físico Mir Faizal señaló que una comprensión total del universo requeriría elementos que van más allá de los procesos algorítmicos y que, por definición, no podrían ser simulados mediante computación. A pesar de estas críticas, Vopson sostiene que la Segunda Ley de la Infodinámica podría representar una propiedad fundamental del cosmos. Si investigaciones futuras confirman esta idea, podría abrir nuevas líneas de estudio sobre la relación entre la información, la física y la estructura del universo.

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