El Puente La Máquina, que comunica a Pereira con Dosquebradas, enfrenta un alto riesgo estructural y no ofrece actualmente condiciones seguras para su uso. Así lo concluye un concepto técnico emitido en el marco de los estudios adelantados por la Empresa de Desarrollo Urbano y Rural de Risaralda (EDUR), que recomienda su cierre inmediato como medida preventiva.
El diagnóstico estructural, elaborado por el ingeniero Leonardo Cano Saldaña, advierte que la estructura pone en peligro directo a todos sus usuarios en las condiciones actuales. El informe es claro en señalar que debe restringirse el tránsito mientras se definen e implementan soluciones que podrían ir desde un reforzamiento integral hasta el desmonte y reemplazo definitivo del puente.
La estructura fue construida hacia 1921 como puente ferroviario del corredor Cartago–Pereira–Manizales y, durante aproximadamente 105 años de funcionamiento, no ha sido sometida a reforzamientos estructurales integrales. Posteriormente, su uso cambió a tránsito vehicular, lo que implicó un incremento significativo en las cargas sin que existieran adecuaciones acordes al nuevo tipo de servicio.
Según el informe, la carga vertical actual alcanza el 270 % de la carga de diseño original. A esto se suma la incorporación de una losa de concreto, carpeta asfáltica y otros elementos que aumentaron el peso permanente de la estructura, además del flujo constante de vehículos.
Las inspecciones técnicas evidenciaron pérdida de sección en elementos estructurales por corrosión de hasta el 60 %, afectando componentes clave como cordones inferiores, diagonales y uniones remachadas. El documento también advierte que el puente no cuenta con redundancia estructural, lo que significa que la falla de un solo elemento podría desencadenar un colapso total.
Otro de los hallazgos críticos es la restricción en el sistema de apoyos, que debería permitir movimientos naturales de la estructura. Al no funcionar adecuadamente, se generan esfuerzos adicionales no previstos en el diseño original, incrementando el riesgo.
Ante este panorama, EDUR elevó la alerta a las autoridades de gestión del riesgo y reiteró la necesidad de adoptar decisiones urgentes para evitar una eventual tragedia que comprometa vidas humanas y la movilidad en la zona.

