Durante el Consejo de Ministros realizado este lunes en la Casa de Nariño para evaluar la situación del sistema de salud, el presidente Gustavo Petro afirmó que el Gobierno no asumirá las deudas contraídas por los dueños de las EPS que, según denunció, incurrieron en desvío de recursos públicos.
“El pueblo colombiano no tiene por qué pagar, vía su gobierno, lo que propone la oposición”, sostuvo el mandatario, al advertir que cubrir esas obligaciones incrementaría el déficit fiscal y pondría en riesgo la estabilidad de las finanzas públicas. Precisó que la única responsabilidad que la Nación reconoce es la correspondiente a su participación accionaria en entidades como la Nueva EPS.
Sobre esta aseguradora, recordó que tras su intervención se habrían detectado irregularidades financieras, entre ellas la existencia de cerca de cinco millones de facturas por un valor aproximado de cinco billones de pesos que no figuraban en los estados financieros oficiales. El presidente advirtió que una eventual liquidación de la Nueva EPS podría afectar a la mitad del sistema hospitalario del país.
En ese contexto, anunció un plan de choque que contempla el traslado de entre cuatro y cinco billones de pesos del presupuesto nacional, mediante vigencias futuras, con el propósito de recuperar la operatividad y la confianza en la entidad.
El jefe de Estado también cuestionó la celeridad de las investigaciones judiciales en casos como el de Coosalud y aseguró haber solicitado al Superintendente de Salud remitir auditorías forenses a la Fiscalía General de la Nación.
Finalmente, vinculó parte de la crisis del sector con presuntas redes de corrupción y con sectores políticos que, según afirmó, habrían recibido recursos para frenar la reforma a la salud en el Congreso.

