El escritor neerlandés Cees Nooteboom falleció el miércoles a los 92 años en su residencia de Sant Lluís, en la isla de Menorca, España, informó su editorial De Bezige Bij.

En un comunicado difundido en redes sociales, la casa editorial señaló: “En nombre de su esposa, Simone Sassen, comunicamos que el escritor Cees Nooteboom falleció anoche tranquilamente en su querida isla de Menorca. Tenía 92 años. Echaremos de menos la amistad, la erudición, el entusiasmo y la singularidad de este escritor internacionalmente aclamado”.

Poeta, novelista, ensayista y cronista de viajes, Nooteboom fue durante años uno de los nombres recurrentes en las quinielas del Premio Nobel de Literatura. Su obra, traducida a más de 25 idiomas, exploró con profundidad la memoria, el tiempo, el viaje y la identidad europea.

Literatura y viaje como una misma experiencia

Nacido en La Haya en 1933, vivió una infancia marcada por la Segunda Guerra Mundial, la muerte de su padre en un bombardeo y una juventud turbulenta que incluyó expulsiones de internados religiosos. Esas experiencias nutrieron su primera novela, Philip y los otros (1955), escrita en apenas tres meses cuando aún era muy joven.

En 1956 debutó como poeta y comenzó una prolífica carrera como periodista de viajes. De esa faceta surgieron obras como El desvío a Santiago, fruto de sus recorridos por España junto a la fotógrafa y su esposa, Simone Sassen.

Su novela Rituales (1980) le dio proyección internacional y fue adaptada al cine en Países Bajos. Otras obras destacadas incluyen La historia siguiente, Hotel Nómada, Noticias de Berlín, El azar y el destino, Círculos infinitos y Venecia: El león, la ciudad y el agua.

En entrevistas, el autor definía su escritura como “una forma de ilusionismo, siempre basado en una realidad mía, sin ser novela realista”. También afirmaba que le fascinaba observar la vida humana “con los ojos de un poeta y un narrador”.

Un europeo crítico y universal

Nooteboom fue uno de los escritores europeos más reconocidos de la posguerra. Su obra reflexionó con frecuencia sobre el europeísmo, el nacionalismo y la construcción cultural del continente.

Entre los múltiples galardones que recibió figuran el Premio Europeo Aristeon de Literatura (1993), el Premio Pegasus (1982), el Premio Europeo de Poesía (2008), el Premio de Literatura Neerlandesa (2009), el Premio Formentor de las Letras (2020) y el Premio Chatwin de Literatura de Viajes (2010). En Francia fue nombrado Caballero de la Legión de Honor y obtuvo el doctorado honoris causa por la Universidad Libre de Berlín.

Para Nooteboom, la literatura no era una solución global, pero sí una herramienta de enriquecimiento individual. “Puede enriquecer la vida de cada persona”, sostenía, convencido de que la lectura permitía comprender otros mundos y culturas.

No se han anunciado detalles sobre su funeral. Con su muerte, Europa pierde a una de sus voces más singulares, un escritor que convirtió el viaje en literatura y la memoria en territorio narrativo.

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