Los gobiernos de Colombia y Ecuador activaron canales de diálogo diplomático para intentar contener la tensión comercial generada tras el anuncio de una tasa del 30 % a las importaciones colombianas, medida que Quito prevé aplicar a partir del 1 de febrero. Desde Bogotá, la Cancillería confirmó que ya se pusieron en marcha los mecanismos binacionales y que se esperan avances en los próximos días.

De acuerdo con fuentes diplomáticas colombianas, aunque existe un “cortocircuito” en la relación entre la embajadora de Colombia en Ecuador, María Antonia Velasco, y el vicecanciller ecuatoriano, Carlos Játiva, se mantienen contactos discretos entre ambos gobiernos. En este contexto, el exministro TIC Mauricio Lizcano aparece como un posible facilitador del diálogo, debido a su relación personal con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa.

En paralelo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia envió una nota verbal en la que rechazó formalmente la medida ecuatoriana, al considerar que es unilateral y contraria a las normas de la Comunidad Andina (CAN). En el documento, fechado el 21 de enero de 2026, Colombia recordó los compromisos de libre comercio intracomunitario y propuso una reunión ministerial de alto nivel en Ipiales, Nariño, para el 25 de enero, con el fin de buscar una salida amistosa y evitar nuevas represalias.

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La respuesta de Quito no descartó el diálogo, pero planteó una fecha distinta. Desde Davos, la canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld confirmó que existen contactos, aunque señaló que el encuentro podría realizarse la semana siguiente a la propuesta colombiana, manteniendo la posición de su país frente a la medida anunciada.

La escalada comercial ya ha tenido efectos concretos en la frontera. Colombia suspendió la venta de energía eléctrica a Ecuador y anunció aranceles recíprocos sobre algunos productos ecuatorianos. Mientras tanto, se registró congestión en los pasos fronterizos ante el intento de comerciantes de movilizar mercancías antes de la entrada en vigor de los gravámenes.

Ante este escenario, la Comunidad Andina intervino con un llamado a la contención. El secretario general de la CAN, Gonzalo Gutiérrez Reinel, solicitó a ambos gobiernos postergar las medidas y ofreció el apoyo del bloque para facilitar un diálogo que permita tramitar las diferencias dentro del marco de la integración regional.

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El desarrollo de las conversaciones será clave tanto para el impacto económico inmediato como para el futuro de las relaciones diplomáticas entre dos países socios de la CAN. Por ahora, el diálogo está en marcha y la definición de fechas y agendas marcará el siguiente paso para evitar una profundización del conflicto.

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