Un grave accidente minero registrado en la zona rural del municipio de Santa Bárbara de Iscuandé, ubicado en el departamento de Nariño, ha encendido las alarmas de las autoridades departamentales e institucionales tras confirmarse la muerte de nueve personas y la posible desaparición de aproximadamente tres decenas de trabajadores. El hecho ocurrió en el sector conocido como Chambergo, una zona caracterizada por la presencia de yacimientos auríferos donde predomina la explotación de carácter artesanal y no formal.

De acuerdo con los reportes oficiales preliminares, un desprendimiento de tierra de gran magnitud sorprendió a los mineros mientras realizaban labores de extracción en el lugar. La masa de material rocoso y lodo cubrió rápidamente el área de trabajo, dejando atrapadas a las personas que se encontraban en el socavón y en los terrenos contiguos. Hasta el momento, los organismos de rescate han logrado recuperar los cuerpos de nueve víctimas fatales, mientras se mantienen las labores de evaluación para establecer la cifra exacta de afectados y confirmar el estado de quienes continúan bajo los escombros.

La situación geográfica de la zona, sumada a las complejas condiciones del terreno y el acceso limitado a esta región del Pacífico colombiano, ha dificultado el despliegue inmediato de maquinaria pesada, por lo que las primeras acciones de ayuda han sido coordinadas por la comunidad local junto con los equipos de socorro municipales que lograron llegar al sitio inicial de la emergencia.

Coordinación institucional y acciones de socorro en la zona

Tras la notificación del evento, el gobernador del departamento de Nariño, Luis Alfonso Escobar, anunció que la administración territorial puso en marcha los protocolos de respuesta rápida para enfrentar la crisis humanitaria. Desde la gobernación se estableció una articulación directa con la alcaldía de Santa Bárbara de Iscuandé, así como con las Unidades de Gestión del Riesgo y los cuerpos de socorro de la región, con el fin de unificar el mando operacional y agilizar la llegada de ayuda técnica.

El mandatario departamental hizo público su mensaje de condolencias hacia los familiares de las víctimas y la comunidad afectada por este trágico suceso. Asimismo, enfatizó que la prioridad de la atención institucional está orientada a salvaguardar la vida de las personas que aún puedan encontrarse atrapadas, brindar el acompañamiento psicosocial necesario a los allegados de los fallecidos y responder de manera oportuna ante el desarrollo de la contingencia en el territorio.

Las labores de búsqueda se han mantenido en marcha con el apoyo de rescatistas locales y habitantes de la zona, quienes han utilizado las herramientas disponibles a la espera de refuerzos especializados. Sin embargo, la inestabilidad del terreno tras el deslizamiento representa un riesgo latente para las cuadrillas que operan en la superficie, por lo que los procedimientos deben ejecutarse bajo estrictas medidas de seguridad técnica para evitar nuevos accidentes.

Defensoría del Pueblo solicita intervención del Gobierno nacional

Ante la magnitud de la tragedia y la complejidad logística que implica atender una emergencia de estas proporciones en la costa pacífica nariñense, la Defensoría del Pueblo emitió un pronunciamiento urgente en el que solicitó formalmente a las autoridades del orden nacional y territorial la disposición inmediata de recursos humanos, logísticos y técnicos para reforzar la presencia institucional en Chambergo.

Entre las solicitudes planteadas por el organismo garante de los derechos humanos destaca la necesidad de habilitar un apoyo aéreo continuado, el cual resulta indispensable no solo para facilitar el traslado de personal experto en búsqueda y rescate, sino también para evacuar hacia centros asistenciales de mayor complejidad a los trabajadores que puedan ser rescatados con lesiones de gravedad. De igual forma, se instó a la activación inmediata de la red hospitalaria regional para estar preparados ante la recepción de heridos.

Como medida complementaria para fortalecer la infraestructura médica disponible en el área de impacto, la Defensoría sugirió evaluar el desplazamiento del buque hospital Benkos Biohó, embarcación especializada que habitualmente presta servicios de salud en la región del Pacífico y que se encuentra fondeada en el municipio vecino de Guapi. La llegada de esta unidad flotante permitiría ampliar de forma significativa la capacidad de atención médica primaria y quirúrgica en el sitio de los hechos.

Finalmente, la institución defensorial reiteró la importancia de mantener una mesa de trabajo permanente entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), las autoridades locales y los cuerpos de bomberos y Defensa Civil. La entidad remarcó que todos los esfuerzos de las instituciones públicas deben enfocarse en proteger la integridad de los sobrevivientes, agilizar la localización de los desaparecidos y garantizar la asistencia humanitaria integral a las familias afectadas por el colapso en la mina.

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