Estados Unidos se prepara para enfrentar una de las tormentas invernales más extensas y severas de los últimos años. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), cerca de 160 millones de personas podrían verse afectadas por un sistema climático que combina nieve intensa, lluvia helada, hielo y temperaturas polares, con impacto previsto en casi 30 estados del país.
El fenómeno, descrito por las autoridades como “inusualmente grande y severo”, comenzó a manifestarse con fuertes nevadas en la región de los Grandes Lagos y se desplazará desde las Montañas Rocosas y las altas llanuras hacia la costa este durante el fin de semana y los primeros días de la próxima semana. Las alertas climáticas se extienden desde Nuevo México hasta Nueva York, evidenciando el alcance del sistema.
Según el NWS, uno de los principales riesgos será la llegada de un aire peligrosamente frío, con sensaciones térmicas que podrían descender por debajo de los –46 °C en las llanuras del norte. En amplias zonas del país se esperan temperaturas bajo cero, lo que representa un riesgo elevado de hipotermia y congelación, tanto para quienes permanezcan al aire libre como para quienes puedan enfrentar cortes de energía que dejen a los hogares sin calefacción.
Los meteorólogos explican que la peligrosidad de la tormenta radica en la convergencia de varios sistemas atmosféricos: un río atmosférico cargado de humedad desde el Pacífico, aire cálido del Golfo de México y un vórtice polar que empuja aire ártico desde Canadá. Esta combinación favorece la aparición simultánea de nieve abundante, hielo y lluvia helada, especialmente en estados del sur donde la infraestructura no está preparada para este tipo de eventos.
Las proyecciones indican acumulaciones de más de 30 centímetros de nieve en una franja que atraviesa el valle del Ohio, el Atlántico Medio y el noreste. En otras regiones, como Texas, Arkansas y Nuevo México, el principal peligro será la lluvia helada, capaz de congelar carreteras, colapsar redes eléctricas y afectar el transporte terrestre y aéreo. Las autoridades aeroportuarias ya advirtieron sobre retrasos y cancelaciones de vuelos.
Ante este escenario, varios estados han activado planes de emergencia y las autoridades insisten en la prevención. El NWS recomendó asegurar provisiones básicas y evitar desplazamientos innecesarios mientras se define la trayectoria exacta del sistema, que aún podría variar levemente hacia el norte o el sur.
La magnitud de esta tormenta vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de amplias zonas del país frente a fenómenos invernales extremos y mantiene en alerta a millones de personas que, durante los próximos días, enfrentarán condiciones climáticas potencialmente peligrosas.

