La suspensión provisional del decreto de emergencia económica decretada por la Corte Constitucional abrió un nuevo escenario de incertidumbre fiscal para el país. Así lo advirtió el exministro de Hacienda José Antonio Ocampo, quien consideró que la decisión del alto tribunal era previsible y que, sin ajustes en el gasto público, el Gobierno tendrá que recurrir a un mayor endeudamiento.
Ocampo señaló que la Corte actuó en la vía correcta al suspender un decreto que, a su juicio, no estaba sustentado en hechos sobrevinientes que justificaran una medida excepcional. Indicó que, aunque el Gobierno podrá conservar los impuestos que ya fueron recaudados, la suspensión tendrá efectos directos sobre el manejo de las finanzas públicas.
El exministro advirtió que la crisis fiscal ya existe y que su impacto se profundizará si no se adoptan decisiones de recorte del gasto. En ese escenario, explicó, la alternativa sería aumentar el endeudamiento, lo que calificó como un problema de fondo para la sostenibilidad fiscal.
La medida cautelar fue adoptada por la Sala Plena de la Corte Constitucional con una votación de seis magistrados a favor y dos en contra, congelando los efectos del decreto de emergencia expedido el 22 de diciembre de 2025. Es la primera vez que el alto tribunal suspende de manera provisional un decreto presidencial de este tipo.
Desde el Gobierno, el Ministerio de Hacienda sostuvo que la suspensión tendría efectos fiscales, sociales e institucionales negativos, al impedir atender una coyuntura excepcional que, según la cartera, afecta la garantía de derechos fundamentales de poblaciones vulnerables y el cumplimiento de obligaciones inaplazables del Estado.
La Corte, por su parte, decidió aplicar la suspensión con el fin de evitar posibles daños irreparables mientras avanza el estudio de fondo sobre la constitucionalidad del decreto, manteniendo abierto el debate sobre el alcance y los límites de las facultades excepcionales del Ejecutivo en materia económica.

