Un amplio despliegue de la fuerza pública se tomó durante la madrugada de este miércoles 28 de octubre de 2026 varios sectores de Bogotá, concentrándose de manera especial en los barrios San Bernardo y Santa Fe, situados en el centro de la capital. La operación, denominada institucionalmente como BOSUR-KRATOS, reunió a unidades de la Policía Nacional, el Ejército y la Fiscalía General de la Nación con el propósito estratégico de combatir a las estructuras criminales y mitigar los delitos de alto impacto que afectan la seguridad ciudadana.
El plan de intervención abarcó de forma simultánea un total de 19 localidades del territorio distrital. Aunque las acciones tuvieron un alcance metropolitano, las autoridades focalizaron los recursos en las zonas céntricas debido a las recurrentes disputas territoriales protagonizadas por organizaciones delincuenciales que buscan dominar los mercados ilegales.
Coordinación y desarrollo de las acciones operativas
Las actividades de control comenzaron alrededor de la 1:00 a. m. bajo una rigurosa coordinación logística establecida desde las instalaciones de la Policía Metropolitana de Bogotá, ubicadas en el sector occidental de El Salitre.
Minutos más tarde, hacia la 1:17 a. m., el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, hizo presencia en el comando policial para encabezar la estrategia de seguridad. Tras sostener una reunión con los altos mandos y las unidades operativas participantes, los uniformados iniciaron los desplazamientos hacia los puntos críticos aproximadamente a la 1:30 a. m. Durante el desarrollo de la intervención, el mandatario permaneció en la sede institucional supervisando los movimientos y recibiendo reportes en tiempo real sobre los resultados iniciales.
Intervención táctica en el centro de la capital
Uno de los principales epicentros de la ofensiva fue el barrio San Bernardo, en la localidad de Santa Fe, una zona que históricamente ha lidiado con el tráfico de estupefacientes y la proliferación de economías ilícitas. Hasta allí arribaron integrantes del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), quienes bloquearon temporalmente y aseguraron tramos clave como las carreras Octava, Novena y Décima, entre las calles Segunda y Sexta.
Las autoridades focalizaron las labores en la identificación de posibles puntos de expendio de drogas, la verificación de antecedentes y el control riguroso de transeúntes. Paralelamente, los uniformados incursionaron en el barrio Santa Fe, particularmente en el sector caracterizado por la presencia de establecimientos nocturnos y casas de lenocinio. En estos locales comerciales se ejecutaron inspecciones exhaustivas, obligando al desalojo temporal de clientes y administradores mientras se cumplían las diligencias de control judicial y administrativo.
Como parte de la modernización táctica del megaoperativo, la Policía Nacional dispuso de vigilancia aérea mediante drones dotados de cámaras térmicas y de alta resolución. Estos equipos sobrevolaron los techos y las manzanas intervenidas con el objetivo de prevenir fugas, ubicar elementos ocultos y monitorear los desplazamientos de sospechosos en las cubiertas de los edificios. Se espera que en las próximas horas las autoridades competentes entreguen un balance oficial consolidado sobre las capturas, incautaciones y resultados obtenidos durante la jornada.


