El Banco de la República anunció que las tasas de interés seguirán en el 9,5%, lo que generó críticas inmediatas de diversos sectores, incluido el presidente Gustavo Petro. En su cuenta de Twitter, el mandatario compartió una gráfica en la que se observa cómo, en los últimos dos años, la tasa de interés se ha mantenido por encima de la inflación, lo que según él encarece el crédito y desincentiva la inversión productiva.
“Noten cómo han puesto artificialmente la tasa de interés por encima de la inflación. Esto es una tasa de interés real positiva e incluso creciente, cuando con Duque ponían una tasa real de interés negativa”, afirmó Petro. Según el presidente, esta estrategia favorece a los grandes poseedores de deuda interna y restringe las finanzas públicas, dificultando la ejecución de proyectos gubernamentales.
Un Banco de la República politizado, según Petro
El presidente también señaló que la junta directiva del Banco de la República está actuando bajo intereses políticos de gobiernos anteriores, lo que pone en duda su independencia. Además, acusó al emisor de incumplir un fallo de la Corte Constitucional que ordena armonizar la estabilidad monetaria con el crecimiento económico y el empleo.
Por su parte, el Banco de la República ha defendido su decisión argumentando que aún existen riesgos inflacionarios y que una reducción prematura de tasas podría afectar la estabilidad económica. No obstante, diversos sectores económicos y empresariales han solicitado una rebaja en las tasas para incentivar el crédito y la inversión.
El impacto de la política monetaria en la economía nacional
El debate sobre la política monetaria y su impacto en el crecimiento económico sigue abierto. Mientras el Gobierno aboga por tasas más bajas para estimular la economía, el Banco de la República se mantiene firme en su postura de control inflacionario.
En este escenario, queda la incertidumbre sobre cuándo se podría dar un ajuste en la política monetaria y cuáles serán las implicaciones de mantener tasas de interés elevadas en el mediano plazo. ¿Podrá el Gobierno encontrar un punto de equilibrio con el emisor para impulsar la economía sin comprometer la estabilidad financiera del país?