Este viernes 30 de enero de 2026 se confirmó el fallecimiento de Catherine O’Hara, actriz y guionista canadiense ampliamente reconocida por su papel como la madre de Kevin McCallister en la popular saga Mi pobre angelito. La noticia fue divulgada por medios estadounidenses como TMZ y People, luego de que fuentes cercanas a la artista confirmaran su muerte.
Hasta el momento no se han hecho públicas las causas del deceso. Sin embargo, la noticia generó una inmediata reacción en redes sociales, donde seguidores, colegas y fanáticos destacaron su talento, carisma y extensa trayectoria artística.
Sus inicios: del teatro escolar a la comedia profesional
El primer acercamiento de O’Hara a la actuación ocurrió en su adolescencia, cuando interpretó a la Virgen María en una obra navideña escolar. Tras finalizar sus estudios, trabajó como mesera en el Second City Theatre de Toronto, un espacio clave para la comedia y la improvisación en Canadá.
Allí conoció a influyentes figuras del medio y decidió audicionar para formar parte de la compañía. Aunque su primer intento estuvo marcado por comentarios poco alentadores, la perseverancia la llevó a insistir y finalmente conseguir un lugar en el grupo.
En 1976 dio el salto a la televisión al integrarse al elenco de Second City Television (SCTV), programa que la consolidó como una de las comediantes más versátiles del formato, especialmente por sus imitaciones y personajes excéntricos.
El salto al cine y los papeles que la hicieron inolvidable
Tras el final de SCTV, Catherine O’Hara decidió enfocarse en el cine, donde alcanzó una popularidad global. Su interpretación en Mi pobre angelito la convirtió en un rostro familiar para varias generaciones, pero su carrera fue mucho más allá de ese papel.
Participó en producciones destacadas como Beetlejuice, Waiting for Guffman, Best in Show y A Mighty Wind, consolidándose como una actriz fundamental del humor inteligente y satírico en Estados Unidos.
Reconocimiento tardío, pero histórico, con Schitt’s Creek
Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó con la serie Schitt’s Creek, donde dio vida al extravagante personaje de Moira Rose durante seis temporadas. Este papel le valió el Premio Emmy en 2020 y el Globo de Oro en 2021, reconocimientos que confirmaron su estatus como una de las grandes actrices de comedia de su generación.
Un legado que trasciende generaciones
Catherine O’Hara no solo fue una actriz querida por el público, sino una artista respetada por su capacidad para transformar personajes cómicos en figuras memorables. Su influencia permanece viva en el cine, la televisión y el teatro, así como en las nuevas generaciones de comediantes que crecieron viendo su trabajo.
Su fallecimiento marca el cierre de una carrera excepcional, pero su legado seguirá presente en algunas de las producciones más emblemáticas del entretenimiento contemporáneo.

