La Casa Real y el entorno más cercano de la Reina Sofía atraviesan horas de profundo luto tras el fallecimiento de Irene de Grecia, hermana menor de la reina emérita, quien murió este jueves 15 de enero en el Palacio de la Zarzuela a los 83 años de edad. Su muerte pone fin a una vida marcada por la discreción, la espiritualidad y una dedicación absoluta a su familia y a causas humanitarias.

Hija menor de los reyes helenos Pablo y Federica de Grecia, Irene nació en 1942 durante el exilio de la familia real en Sudáfrica. Desde 1984 residía de forma permanente en Madrid junto a Doña Sofía, con quien mantuvo una relación especialmente estrecha, hasta el punto de convertirse en su confidente, consejera y compañera inseparable durante más de cuatro décadas.

En los últimos años, la princesa había experimentado un progresivo deterioro cognitivo que fue debilitando su estado físico y limitando su movilidad. Esta situación llevó a la Reina Sofía a reducir y, en algunos casos, cancelar compromisos oficiales para permanecer a su lado en sus últimos meses de vida. Su última aparición pública tuvo lugar en febrero de 2025, durante la boda de su sobrino, el príncipe Nicolás de Grecia, a la que asistió en silla de ruedas, acompañada por su hermana y la infanta Cristina.

Irene de Grecia nunca contrajo matrimonio ni tuvo hijos. Dedicó gran parte de su vida al cuidado de los suyos y al apoyo silencioso de la Reina Sofía, especialmente durante los años de mayor actividad institucional de la Corona española. Además, desempeñó un papel fundamental en la crianza del rey Felipe VI y de las infantas Elena y Cristina cuando sus padres se encontraban de viaje oficial.

Más allá de su faceta familiar, destacó por su profunda sensibilidad artística y espiritual. Fue pianista formada con la reconocida Gina Bachauer y llegó a debutar en el Royal Festival Hall de Londres. También mostró un fuerte interés por la filosofía oriental y las tradiciones hinduistas, influencias que marcaron su modo de vida austero y su compromiso con el bienestar de los demás. En 1986 fundó la organización Mundo en Armonía, orientada a proyectos solidarios y humanitarios, especialmente en Asia.

Tras conocerse su fallecimiento, la Casa Real canceló su agenda oficial prevista para los próximos días. Según fuentes oficiales, se celebrarán varias ceremonias de despedida: una capilla ardiente de carácter privado en el Palacio de la Zarzuela, un acto religioso en la Catedral Ortodoxa Griega de Madrid y, finalmente, el funeral y entierro en el cementerio real de Tatoi, en Grecia, junto a sus padres y su hermano, el rey Constantino II.

La muerte de Irene de Grecia supone un duro golpe para la Reina Sofía, que pierde no solo a su última hermana, sino también a la persona que fue su mayor apoyo personal durante décadas. Con su partida, desaparece una figura discreta pero fundamental dentro del entorno familiar de la monarquía, recordada por su humanidad, su espiritualidad y su vida dedicada a los demás.

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