El Ministerio del Trabajo ordenó el cierre inmediato y provisional de cuatro áreas de la planta de Alpina ubicada en Sopó, Cundinamarca, tras una inspección que se extendió por cerca de 24 horas y en la que se detectaron riesgos considerados críticos para la vida e integridad de los trabajadores.
La decisión fue adoptada luego de una visita de la Unidad Especial de Investigaciones, que identificó fallas técnicas de alto riesgo. Entre los hallazgos más graves se encuentran fugas en calderas de vapor, fallas en tanques de lavado que contienen sustancias como soda cáustica y ácido nítrico, así como ambientes laborales con temperaturas peligrosamente elevadas.
De acuerdo con la cartera laboral, estas condiciones representan un peligro inminente para la salud y seguridad del personal, por lo que se ordenó el sellamiento preventivo de las áreas comprometidas mientras avanzan las investigaciones. La medida fue calificada por la entidad como “urgente, necesaria y proporcional” frente a los hechos constatados durante la inspección.
La viceministra de Relaciones Laborales e Inspección, Sandra Muñoz, explicó que las zonas permanecerán cerradas hasta que se garantice la corrección de las fallas y se asegure que no habrá vulneraciones a los derechos ni a la dignidad de los trabajadores.
Además del componente técnico, el Ministerio impuso una medida preventiva por presuntos actos de persecución sindical. Según lo informado, durante la diligencia se habría negado el ingreso a dos líderes sindicales, lo que motivó un llamado expreso a la empresa para abstenerse de cualquier tipo de represalia contra quienes colaboraron con la inspección o manifiesten interés en vincularse a organizaciones sindicales.
El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, señaló que estas actuaciones buscan garantizar condiciones laborales dignas y el cumplimiento de la normativa vigente.
Hasta el momento, la compañía no se ha pronunciado públicamente sobre la decisión.

