Durante la rueda de prensa previa al All Star Game 2026, LeBron James fue consultado sobre qué mensaje enviaría a los aficionados de Israel y su opinión sobre el jugador Deni Avdija. Su respuesta no tardó en viralizarse.
“Nunca he estado (en Israel), pero si tengo algunos fans por allí espero inspirarles a ser grandes, no solo en el deporte sino en la vida en general; ojalá algún día yo pueda ir. Como iba diciendo, nunca he estado ahí pero solo he oído cosas buenas”, declaró el veterano alero.
Además, sobre Avdija, actual jugador de los Portland Trail Blazers, afirmó que está teniendo una gran temporada y lo calificó como “un all star”, destacando su nivel de juego.
Las declaraciones de James se producen en medio del conflicto entre Israel y Palestina, un tema que ha generado posicionamientos públicos de diversas figuras del deporte y el entretenimiento. En su respuesta, el jugador evitó referirse directamente a la situación política o al conflicto en curso, centrándose en un mensaje general hacia los aficionados.
Por su parte, el propio Deni Avdija recibió semanas atrás elogios del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien lo calificó como “nuestra estrella de David” en la red social X. El jugador ha respondido anteriormente a las críticas señalando que ama a su país y que no es responsable de las decisiones políticas.
El pívot turco Alperen Sengun también fue consultado sobre el tema. Sengun optó por una postura conciliadora, afirmando que esas cuestiones “están fuera de nuestro alcance” y expresando su deseo de que el baloncesto traiga “amor y paz al mundo”.
En contraste, Kyrie Irving volvió a manifestarse públicamente sobre el conflicto. Aunque no participó en el partido, asistió con una camiseta que llevaba la palabra “PRESS” en homenaje a periodistas fallecidos en Gaza. Irving ha realizado en otras ocasiones gestos simbólicos relacionados con la causa palestina.
También el cineasta Spike Lee mostró su postura durante el evento, luciendo banderas palestinas en su vestimenta.
El All Star Game volvió a evidenciar cómo el deporte de élite se ha convertido en una plataforma de expresión política. Mientras algunas figuras optan por mensajes neutrales o generales, otras asumen posturas explícitas.
En el caso de LeBron James, su declaración —breve y positiva hacia Israel— ha sido interpretada de distintas maneras: para algunos, una muestra de diplomacia; para otros, una evasión del conflicto. Lo cierto es que cuando una superestrella global habla, incluso para decir poco, el eco es inmediato y mundial.

