El asesinato de dos líderes sociales en regiones apartadas del país volvió a encender las alertas sobre la seguridad de quienes lideran procesos comunitarios en Colombia. En las últimas horas fueron hallados sin vida Wilmer Benítez, en el Bajo Cauca antioqueño, y Eutimio Valencia Duave, gobernador indígena en el departamento del Chocó.

El cuerpo de Wilmer Benítez, líder social, comunitario y promotor deportivo del corregimiento de Margento, en Caucasia, fue encontrado en aguas del río Cauca, en jurisdicción del municipio de Nechí, en el departamento de Antioquia. El dirigente había sido reportado como desaparecido desde el pasado 6 de marzo, cuando salió de su vivienda en horas de la madrugada y no volvió a ser visto.

De acuerdo con reportes preliminares de organizaciones sociales, el cuerpo presentaba signos de tortura. Según las denuncias, Benítez habría sido asesinado con arma de fuego y posteriormente arrojado al río amarrado a costales con piedras para impedir que flotara. El hallazgo se produjo días después de una búsqueda adelantada por familiares y miembros de la comunidad.

El crimen fue rechazado por la Fundación Sumapaz y por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, que confirmaron el asesinato y alertaron sobre el contexto de violencia en la región del Bajo Cauca. De acuerdo con Indepaz, en esa zona operan grupos armados ilegales que disputan el control territorial y economías ilícitas.

Inicialmente, algunas versiones señalaron como posibles responsables a integrantes del Clan del Golfo. Sin embargo, familiares de la víctima aseguraron que no existen pruebas que vinculen a ese grupo armado con el asesinato y señalaron que incluso algunos de sus miembros habrían colaborado en la búsqueda del líder comunitario.

Mientras tanto, otro hecho violento se registró en el departamento de Chocó. Las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de Eutimio Valencia Duave, gobernador indígena del pueblo Wounaan en el municipio de Tadó, quien había sido reportado como desaparecido desde el 7 de marzo.

El líder indígena fue interceptado por hombres armados mientras se movilizaba por una vía rural y, tras varios días de búsqueda, su cuerpo fue encontrado en aguas del río San Juan, cerca del sector de Pachito. La noticia fue confirmada por la Asociación de Cabildos Indígenas Orewa, que lamentó la muerte del dirigente.

Con estos hechos, la cifra de líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en Colombia durante 2026 asciende a 29 casos, según Indepaz. Organismos de control han advertido que en zonas como Tadó y el Bajo Cauca persisten disputas entre grupos armados ilegales como el Ejército de Liberación Nacional y el Clan del Golfo, situación que mantiene en riesgo a líderes comunitarios, indígenas y sociales en varias regiones del país.

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