La escalada militar en Oriente Medio comenzó a reflejarse con fuerza en los mercados energéticos internacionales. En el tercer día de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, los precios del petróleo y del gas registraron una alta volatilidad, impulsados por el temor a interrupciones prolongadas en el suministro mundial de energía.

El detonante inmediato de la reacción de los mercados fue la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní, seguida por la respuesta de Teherán. Los ataques afectaron instalaciones energéticas estratégicas y generaron preocupación por posibles bloqueos en rutas clave para el comercio mundial de hidrocarburos.

En medio de la incertidumbre, el crudo Brent, referencia en Europa, llegó a subir hasta un 13 % durante la jornada del lunes, alcanzando los 82,37 dólares por barril, su nivel más alto desde enero de 2025. Sin embargo, moderó parte del alza al cierre de la sesión y terminó en 77,74 dólares, lo que representó un incremento diario del 6,7 %.

El comportamiento fue similar para el West Texas Intermediate (WTI), el crudo de referencia en Estados Unidos. El barril superó inicialmente los 75 dólares tras un aumento cercano al 12 %, antes de cerrar en 71,23 dólares, con una subida de 6,3 % durante la jornada.

La tensión aumentó aún más cuando un miembro de la Guardia Revolucionaria iraní amenazó con atacar embarcaciones que intentaran cruzar el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial. Por esta vía transita cerca de una quinta parte del petróleo que se consume globalmente y alrededor del 20 % del gas natural licuado.

La escalada también tuvo efectos concretos en la producción y el transporte de energía en la región. Arabia Saudita cerró su mayor refinería tras un ataque con drones, mientras que Qatar suspendió su producción de gas natural licuado y evaluaba declarar fuerza mayor en algunos envíos. Además, cerca de 750 embarcaciones quedaron varadas en el estrecho de Ormuz y al menos tres petroleros resultaron dañados.

El impacto se trasladó con rapidez al mercado del gas. En Europa, el contrato de referencia TTF, en Países Bajos, registró un aumento cercano al 40 % y se ubicó alrededor de los 44 dólares por megavatio hora, su nivel más alto en casi un año. En Asia, el indicador de referencia para Japón y Corea también subió cerca de un 39 %, superando los 15 dólares por millón de unidades térmicas británicas.

Ante este panorama, analistas advierten que un eventual bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz podría provocar un fuerte choque en la oferta energética global. Algunas estimaciones señalan que una interrupción de tres o cuatro semanas en esta ruta estratégica podría impulsar el precio del Brent por encima de los 100 dólares por barril, mientras la incertidumbre sobre la duración del conflicto sigue presionando a los mercados.

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