El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció un aumento del arsenal nuclear francés y abrió la puerta a compartir su esquema de disuasión con socios europeos, en lo que constituye la primera ampliación de ojivas desde 1992. El anuncio lo hizo desde la base de submarinos nucleares de L’Île Longue, en Bretaña, en una intervención marcada por un tono firme frente al actual escenario geopolítico.
“He ordenado aumentar el número de ojivas nucleares de nuestro arsenal”, afirmó el mandatario, quien además indicó que Francia dejará de comunicar públicamente la cifra total de cabezas atómicas como elemento adicional de disuasión. Según estimaciones del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), el país cuenta con alrededor de 290 ojivas, aunque el Gobierno no confirmó números concretos.
Macron sostuvo que la decisión responde a un contexto internacional que calificó como “peligroso e inestable” y advirtió sobre el riesgo de que los conflictos superen la barrera nuclear. En ese sentido, subrayó que no dudará en utilizar el arma atómica si los intereses vitales de Francia se ven amenazados. Reiteró, no obstante, que la decisión última de emplearla seguirá siendo exclusiva del presidente francés.
El mandatario presentó además un esquema de “disuasión avanzada” con ocho países europeos: Alemania, Reino Unido, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca. Bajo este marco, estos Estados podrán acoger de manera temporal fuerzas aéreas estratégicas francesas, incluidos cazas Rafale equipados con misiles de crucero ASMPA con cabeza nuclear, con el objetivo de reforzar la capacidad de respuesta y dispersión en el continente.
Macron precisó que esta iniciativa será complementaria a la de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y no la sustituye. Aseguró que el nuevo sistema pretende fortalecer la seguridad europea en un momento en el que varios gobiernos del continente han expresado inquietudes sobre la solidez del paraguas nuclear estadounidense.
Durante su intervención, el presidente recordó que cada submarino nuclear francés posee una potencia equivalente a todas las bombas que cayeron sobre Europa durante la Segunda Guerra Mundial y afirmó que, de utilizarse el arsenal, ningún Estado “se salvaría”. También anunció la construcción de un nuevo submarino nuclear lanzamisiles, que será bautizado L’Invincible y entrará en servicio en 2036.
Francia y el Reino Unido son actualmente los únicos países de Europa Occidental con arsenal nuclear propio, desarrollado durante la Guerra Fría para mantener una capacidad de disuasión independiente. Con esta revisión doctrinal y el aumento de ojivas, París refuerza su papel como potencia nuclear europea y redefine el alcance de su estrategia de defensa en el continente.

