La investigación por el envenenamiento con talio que provocó la muerte de dos menores en el norte de Bogotá avanza con un nuevo elemento clave: el testimonio del domiciliario que realizó la entrega final del paquete que contenía las frambuesas contaminadas.

La declaración, consignada en un documento de 12 páginas entregado a la Fiscalía General de la Nación y revelado por Caracol Radio, reconstruye con detalle el recorrido del envío, los intentos fallidos de entrega y la insistencia para que el paquete llegara a su destino, sin que el repartidor conociera su contenido.

Según su versión, el servicio fue solicitado a través de una plataforma de mensajería y el paquete fue recibido en un edificio del norte de Bogotá, donde una mujer identificada como Zenaida Vargas Pava hizo la entrega, confirmó la dirección y pagó en efectivo. El envío, sellado y sin irregularidades visibles, no generó sospechas en el domiciliario.

El primer intento de entrega fue rechazado por una menor que aseguró que en la vivienda no habían solicitado ningún pedido. Ante la negativa, el domiciliario canceló el servicio y se retiró del lugar. Sin embargo, minutos después recibió una llamada de la misma mujer que había entregado el paquete, quien le pidió regresar e insistió en que se trataba de un regalo.

Tras ese contacto, el repartidor volvió a la residencia y logró concretar la entrega, luego de informar al personal del edificio que se trataba de un obsequio. Posteriormente, la mujer volvió a comunicarse para confirmar que el paquete había sido recibido.

Las autoridades confirmaron que cámaras de seguridad registraron al domiciliario durante la entrega y que su testimonio coincide con otros elementos ya incorporados al expediente. La Fiscalía ahora analiza el rol de Zenaida Vargas Pava, quien también envió una carta al ente investigador solicitando claridad sobre su situación jurídica y manifestando su disposición a colaborar.

En paralelo, el proceso continúa contra Zulma Guzmán Castro, señalada como presunta responsable del envío. Mientras se define su situación médica y jurídica en el Reino Unido, la Fiscalía amplía las indagaciones para establecer si existieron antecedentes o un patrón previo en el uso del talio.

Con este nuevo testimonio, el caso entra en una etapa decisiva, en la que las autoridades buscan reconstruir con precisión cada eslabón de una cadena que terminó en una de las tragedias más graves registradas recientemente en el país.

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