El Vaticano confirmó que el papa León XIV fue diagnosticado con un adenocarcinoma pulmonar tras someterse a una intervención quirúrgica en el hospital Agostino Gemelli de Roma, procedimiento en el que los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. La operación, que tuvo una duración aproximada de 90 minutos dentro de un periodo total de casi tres horas en el quirófano, concluyó con éxito y sin complicaciones inmediatas. Tras la intervención, el pontífice de 71 años fue trasladado a su habitación en la décima planta del centro hospitalario para iniciar su proceso de recuperación.
El diagnóstico definitivo de adenocarcinoma pulmonar se ratificó mediante el examen histológico realizado durante el procedimiento, confirmando las sospechas que el equipo médico mantenía a partir de los estudios preoperatorios. La intervención quirúrgica buscó garantizar una extirpación radical del nódulo detectado previamente. Ante las inquietudes sobre una eventual propagación de la enfermedad, fuentes de la Santa Sede indicaron que se están llevando a cabo pruebas médicas adicionales para evaluar el cuadro clínico completo del pontífice.
Detalles del procedimiento quirúrgico y la atención médica
El ingreso del papa León XIV al policlínico Gemelli se produjo durante la tarde del martes 13 de octubre de 2026. Horas antes de ser intervenido, el pontífice ingresó caminando por la entrada principal del hospital, donde saludó de mano a decenas de fieles y personas que se congregaron en las afueras de la institución para expresarle mensajes de apoyo y buenos deseos.
La intervención quirúrgica estuvo a cargo de un equipo médico especializado liderado por el doctor Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora, quienes firmaron el comunicado oficial junto a las autoridades de la Santa Sede. De acuerdo con el informe oficial, la extirpación del lóbulo inferior derecho se desarrolló según lo planificado dentro de los tiempos estipulados.
Posterior a la intervención, la oficina de prensa del Vaticano informó a través de sus canales oficiales que el Santo Padre se despertó con normalidad y retornó a su habitación para iniciar el reposo hospitalario. Se estima que la estancia inicial de convalecencia en el hospital Gemelli se prolongará por aproximadamente una semana, periodo durante el cual el personal sanitario mantendrá un seguimiento estrecho sobre la evolución de la función respiratoria del pontífice.
Reajustes en la agenda pontificia y compromisos internacionales
A raíz de la hospitalización y el proceso de recuperación médica, la Santa Sede anunció la suspensión y cancelación de todas las actividades e intervenciones públicas de León XIV hasta el 20 de octubre. Esta medida afectó de manera directa la programación de la asamblea mundial sobre la familia, cuya misa de clausura estaba prevista para el miércoles. En representación del pontífice, el cardenal Luis Antonio Tagle fue designado para presidir la ceremonia eucarística de cierre del evento internacional.
El diagnóstico de salud del pontífice ocurre a menos de un mes de una importante gira internacional por Sudamérica, programada entre el 6 y el 17 de noviembre. La agenda oficial del viaje contempla visitas de Estado y pastorales a Uruguay, Argentina y Perú. Las autoridades del Vaticano continúan evaluando la evolución del papa para determinar si los plazos de convalecencia permitirán mantener en pie los compromisos agendados en la región sudamericana o si se requerirán modificaciones en el itinerario previsto.
Antecedentes de salud y entorno familiar del pontífice
El hallazgo de la masa tumoral en el pulmón del pontífice se produjo durante exámenes médicos de rutina. Al detectar la presencia del nódulo en una etapa temprana, el cuerpo médico aconsejó la intervención quirúrgica como medida preventiva y terapéutica. La detección en fases iniciales de un adenocarcinoma pulmonar suele presentar pronósticos clínicos favorables tras la resección del tejido afectado, a la espera de los resultados complementarios que definirán si el paciente requiere tratamientos posteriores.
En el ámbito personal, la situación de salud de León XIV se suma a un contexto familiar complejo respecto a afecciones oncológicas. Su hermano mayor, Louis Prevost, enfrenta actualmente una batalla contra el mieloma múltiple, un tipo de cáncer que afecta las células plasmáticas en la médula ósea. Diagnosticado inicialmente en 2017, Prevost logró una remisión temporal tras someterse a terapias de células madre en 2019. Sin embargo, su esposa, Deborah Prevost, confirmó en declaraciones recientes a medios internacionales que la enfermedad reapareció hace pocos meses, motivo por el cual actualmente se encuentra participando en un ensayo clínico especializado.
Según el testimonio de la familia Prevost, el papa mantuvo una comunicación telefónica con su hermano días antes de ingresar al hospital para informarle sobre la detección del nódulo y la programación de su cirugía. Mientras avanza el periodo posoperatorio en la décima planta del Gemelli, la comunidad católica internacional permanece atenta a los próximos partes médicos que emita la Santa Sede sobre el estado de salud del Santo Padre.


