La conectividad aérea en la ciudad de Pereira atraviesa un proceso crucial de estabilización luego del violento movimiento telúrico que afectó la región el pasado 10 de agosto. El Aeropuerto Internacional Matecaña ha logrado restablecer gradualmente sus actividades operativas hasta alcanzar un 70 por ciento de su capacidad total, un avance significativo si se compara con los diagnósticos más desfavorables proyectados durante las primeras horas posteriores a la emergencia sísmica. Pese a este importante progreso logístico, las afectaciones físicas dentro de la terminal imponen un techo temporal que frena la posibilidad de retornar en el corto plazo a los volúmenes de tráfico de pasajeros y frecuencias que caracterizaban a la infraestructura antes del desastre.
Actualmente, el aeródromo de la capital de Risaralda gestiona un promedio de 43 vuelos diarios, cifra que supera las expectativas iniciales de la contingencia. En el momento de plantearse el esquema de reapertura gradual, las proyecciones más conservadoras del sector aeronáutico estimaban que la terminal solo contaría con las condiciones técnicas indispensables para despachar entre 16 y 20 operaciones por jornada durante la primera fase de respuesta. El ritmo actual demuestra una respuesta ágil para reconectar a la región, aunque permanece distante de la dinámica habitual previa al terremoto, periodo en el cual el terminal aéreo registraba aproximadamente 60 operaciones diarias.
Restablecimiento de aerolíneas, conexiones nacionales y vuelos internacionales
El balance de las compañías de transporte aéreo que operan en la capital risaraldense es favorable en términos de presencia. Las empresas comerciales que prestaban sus servicios antes de la crisis han retomado sus itinerarios regularizados, logrando reactivar casi la totalidad de la oferta comercial previa. Dentro de los avances más recientes en la red nacional destaca la restauración de la conexión directa con Cartagena, mientras que los equipos administrativos avanzan en los trámites y coordinaciones para habilitar nuevamente la ruta comercial hacia Santa Marta.
En el ámbito de las conexiones internacionales, la aerolínea Copa Airlines conserva la prestación de sus servicios aeroportuarios manteniendo tres frecuencias diarias operativas. Asimismo, la terminal de la ciudad sostiene su horario regular de atención al público, garantizando el flujo de transporte entre las 5:00 de la mañana y las 11:45 de la noche.
A pesar de este retorno de las firmas comerciales, el tráfico global de viajeros aún evidencia las secuelas dejadas por el fenómeno natural. De acuerdo con las estadísticas de la terminal, antes del sismo transitaban por el Matecaña un estimado de 8.500 pasajeros al día; hoy en día, la infraestructura recibe y despacha a cerca de 5.500 usuarios diarios, reflejando la contracción forzada por las limitaciones locativas.
Limitaciones en la infraestructura física condicionan el incremento de frecuencias
El factor determinante que restringe la plena expansión operacional no responde a la falta de demanda o a la ausencia de aeronaves, sino a las severas afectaciones estructurales y de espacio presentes en el edificio terminal. Del sistema de abordaje compuesto originalmente por cuatro puentes de desembarque, únicamente dos puentes se encuentran habilitados para la atención de aeronaves. De igual forma, el esquema de atención al cliente solo dispone de tres salas de espera operativas, mientras que las plantas del segundo y tercer piso continúan completamente fuera de servicio debido a los trabajos de intervención y reparación arquitectónica que se adelantan en el lugar.
El gerente del Aeropuerto Internacional Matecaña, Luis Fernando Collazos, detalló los motivos por los cuales el complejo aeronáutico no puede absorber un volumen más alto de aeronaves ni regresar de forma inmediata a los 60 vuelos diarios que se manejaban antes de la catástrofe.
«Hemos habilitado una tercera sala de espera, pero yo creo que hasta ahí llegamos porque también tenemos que tener respeto con nuestros pasajeros, tenemos que tener una comodidad aparte de la seguridad, entonces creemos que hasta el 70% de la operación aérea podemos llegar», precisó el alto funcionario.
En consecuencia, el terminal aéreo mantendrá su tope operativo en torno al 70 por ciento de manera preventiva. La posibilidad de autorizar un nuevo salto cuantitativo en el número de vuelos estará sujeta a la finalización progresiva de las obras de restauración, la consolidación técnica de las zonas averiadas y la rehabilitación segura de los espacios dedicados al abordaje y recepción de viajeros en Pereira.


