Las autoridades desmantelaron en Mocoa, capital del Putumayo, un laboratorio clandestino dedicado presuntamente a la fabricación de explosivos con capacidad para producir hasta 600 kilos de material destructivo. El operativo fue adelantado de manera conjunta por unidades de la Policía Nacional y el Ejército, en medio de las acciones de control y prevención que se desarrollan en esta región del sur del país.
De acuerdo con la información oficial, durante la intervención fueron encontrados detonantes, fertilizantes a base de nitrato, combustibles y diferentes componentes electrónicos que, según expertos antiexplosivos, podían ser utilizados para la elaboración de artefactos de alto poder destructivo. Las autoridades advirtieron que algunos de estos elementos tendrían la capacidad de ser adaptados a vehículos con sistemas de activación remota.
El hallazgo generó preocupación entre las autoridades de seguridad, debido al potencial impacto que estos materiales podrían haber tenido en caso de ser utilizados en atentados o acciones violentas dentro o fuera del departamento del Putumayo. La operación permitió evitar lo que las autoridades calificaron como una posible tragedia de grandes proporciones.
Material hallado tendría similitudes con explosivos usados en atentados recientes
Según el reporte entregado por las autoridades, los elementos encontrados en el laboratorio clandestino presentan características similares a las utilizadas recientemente en ataques registrados en departamentos como Cauca y Valle del Cauca, regiones que en las últimas semanas han sido escenario de atentados con explosivos contra la fuerza pública y la población civil.
El coronel Óscar Caicedo Benavidez, comandante de la Brigada de Selva número 27 del Ejército Nacional, explicó que los componentes incautados están siendo analizados por especialistas para establecer si existe relación con estructuras criminales que operan en el suroccidente del país.
“Los elementos encontrados tendrían características similares a los utilizados recientemente en hechos violentos registrados en Cauca y Valle del Cauca”, señaló el oficial.
Por su parte, el coronel Álvaro Correa, comandante de Policía Putumayo, destacó que el operativo hace parte de una estrategia de blindaje territorial para impedir el ingreso y fortalecimiento de organizaciones criminales en esta zona estratégica del país.
“Con esto estamos demostrando que estamos alineados al blindaje del departamento del Putumayo para evitar que estructuras criminales entren y afecten la tranquilidad de la región”, indicó el comandante.
Aunque hasta el momento las autoridades no han revelado qué grupo estaría detrás del laboratorio ilegal, las investigaciones avanzan para establecer si existía conexión con redes dedicadas al narcotráfico, minería ilegal o estructuras armadas ilegales que operan en corredores estratégicos del sur de Colombia.
Información de la comunidad fue clave para el operativo
Las autoridades confirmaron que la operación fue posible gracias a información suministrada por la comunidad, situación que permitió ubicar el lugar donde presuntamente se almacenaban y manipulaban los materiales explosivos.
El comandante de Policía Putumayo resaltó que la colaboración ciudadana ha sido fundamental para anticipar posibles amenazas y neutralizar acciones que puedan poner en riesgo a la población civil.
“La información está llegando en tiempo real y eso nos permite prevenir y salvar vidas”, afirmó el coronel Correa.
El procedimiento incluyó la inspección técnica del inmueble y la verificación de cada uno de los elementos encontrados para evitar riesgos durante la manipulación de los materiales. Equipos antiexplosivos especializados participaron en las labores de aseguramiento de la zona y en la recolección de evidencias que ahora hacen parte del proceso judicial.
Las autoridades señalaron que dentro del laboratorio fueron hallados materiales químicos utilizados comúnmente para la fabricación artesanal de explosivos improvisados, así como dispositivos electrónicos que podrían servir para sistemas de activación a distancia. Este tipo de mecanismos han sido utilizados en distintos atentados registrados en el país durante los últimos años.
El Putumayo ha sido históricamente una región estratégica para grupos armados ilegales debido a su ubicación geográfica y conexión con corredores utilizados para economías ilícitas. Por esta razón, las autoridades mantienen operaciones permanentes para detectar campamentos, depósitos ilegales y laboratorios clandestinos vinculados a actividades criminales.
Fiscalía asumió las investigaciones para identificar a los responsables
Tras el operativo, la Fiscalía General de la Nación asumió las investigaciones con el objetivo de identificar y capturar a las personas responsables de esta presunta fábrica ilegal de explosivos. Los investigadores trabajan ahora en el análisis de los elementos incautados y en la recopilación de pruebas que permitan establecer quiénes operaban el lugar y cuál era el destino final del material.
Las autoridades no descartan que el laboratorio hiciera parte de una red más amplia dedicada al suministro de explosivos para organizaciones criminales que delinquen en distintas regiones del país.
Mientras avanzan las investigaciones, tanto la Policía como el Ejército reiteraron que continuarán fortaleciendo los controles y operaciones en Putumayo para evitar que grupos armados ilegales consoliden estructuras logísticas en el departamento.
El desmantelamiento de este laboratorio representa uno de los golpes recientes más importantes contra la fabricación ilegal de explosivos en el sur del país y vuelve a poner sobre la mesa la preocupación de las autoridades frente al uso de este tipo de materiales en acciones violentas contra la población civil y la fuerza pública.

