Una nueva escalada de violencia sacudió la tranquilidad del sur del departamento del Tolima tras registrarse un ataque simultáneo con drones cargados de explosivos en el municipio de Ataco. El hecho violento, ocurrido la tarde del domingo 30 de agosto de 2026, estuvo dirigido contra la estación de la Policía Nacional y un camión institucional en el que se movilizaba un escuadrón de la Unidad de Carabineros y Protección Ambiental. El atentado dejó un saldo preliminar de al menos dos uniformados heridos y encendió nuevamente las alarmas sobre el uso de tecnologías no tripuladas por parte de grupos armados al margen de la ley.
Según el reporte oficial brindado por las autoridades, el ataque se ejecutó en dos frentes coordinados dentro de la jurisdicción municipal. El primer artefacto detonó en inmediaciones de la estación de Policía de la localidad, mientras que una segunda aeronave no tripulada cayó cerca de un punto de control ubicado en la vía pública, sobre una quebrada por donde transitaba el vehículo policial. La caída del dispositivo sobre la corriente hídrica logró mitigar parcialmente la magnitud del impacto y evitar consecuencias mortales, aunque la onda explosiva afectó la estructura del vehículo y causó lesiones a los dos miembros de la fuerza pública.
Las autoridades locales y la Policía Nacional avanzan en las investigaciones para evaluar la capacidad de respuesta operacional frente a esta modalidad de ataque aéreo.
Atribución del ataque y escalada violenta en la región
Las hipótesis iniciales de los organismos de inteligencia señalan como responsable de esta acción criminal al frente Gerónimo Galeano, facción de las disidencias de las Farc que opera bajo el mando de alias Iván Mordisco. Este grupo armado ha venido incrementando sus acciones bélicas en la zona rural y urbana del departamento del Tolima.
La gobernadora del departamento, Adriana Magali Matiz Vargas, emitió un enfático pronunciamiento de rechazo frente al atentado ejecutado contra las fuerzas del orden. A través de sus canales oficiales en la red social X, la mandataria regional aseveró que el evento registrado en Ataco «no es un hecho aislado», sino parte de una «línea de violencia que los grupos criminales vienen intentando imponer en el Tolima desde el primero de agosto».
El registro de las autoridades departamentales confirma que este caso corresponde al séptimo ataque con drones explosivos documentado únicamente en lo corrido del mes de agosto en el sur del Tolima. Esta modalidad criminal causa especial preocupación en las cúpulas militares y policiales debido a la elevada adaptabilidad tecnológica y la letalidad de los dispositivos utilizados por las agrupaciones al margen de la ley.
La reciente arremetida contra la fuerza pública evoca el trágico antecedente del pasado 1 de agosto, fecha en la que los subintendentes Yeiferson Meneses Aranda y Edinson Cuesta Pizarro perdieron la vida tras ser víctimas de una emboscada perpetrada con ráfagas de fusil en el corregimiento de Santiago Pérez, zona rural del municipio de Ataco. Las investigaciones de inteligencia buscan precisar si existe una coordinación operacional entre los homicidios de los subintendentes y la serie de ataques con aeronaves no tripuladas que ha impactado la zona en las últimas cuatro semanas.
Medidas de orden público y despliegue de seguridad
Frente a la gravedad de los acontecimientos, la administración municipal tomó decisiones institucionales de carácter prioritario para mitigar el riesgo de nuevas acciones violentas y garantizar la seguridad de la población civil. El alcalde de Ataco, Héctor Fabio Muñoz, decretó el toque de queda nocturno en todo el territorio municipal a partir del domingo 30 de agosto, medida que se extenderá de forma continua hasta la mañana del miércoles 2 de septiembre.
La restricción impone la prohibición estricta de circulación para personas y vehículos entre las 7:00 p. m. y las 5:00 a. m. durante los días señalados. Asimismo, la alcaldía decretó la ley seca, prohibiendo la venta y el consumo de bebidas alcohólicas en los mismos horarios establecidos. De acuerdo con voceros de la administración municipal, estas decisiones buscan facilitar las labores de patrullaje de las unidades militares y de policía, así como asegurar el perímetro donde se recopila el material probatorio de la investigación.
Por su parte, la Gobernación del Tolima ratificó que mantiene una coordinación permanente con los mandos de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional para llevar a cabo operativos especiales de inteligencia e interceptación. «No vamos a permitir que quienes utilizan el terror pretendan desafiar al Estado, intimidar a la población o alterar la tranquilidad de nuestros municipios», puntualizó la gobernadora Matiz Vargas.
El municipio de Ataco continúa bajo un reforzado esquema de vigilancia institucional mientras los policías heridos reciben atención médica y las unidades judiciales determinan los daños materiales resultantes del atentado.


