Tres personas murieron y una más resultó gravemente herida luego de que un dron cargado con explosivos cayera sobre una vivienda en la vereda La Jagua, zona rural de Segovia. El ataque se registró hacia las 7:00 de la mañana, en medio de enfrentamientos entre el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc en el nordeste antioqueño.
Las víctimas fueron identificadas como María Cecilia Silva Silva y sus hijos Yalusan Cano Silva y Alonso de Jesús Silva. Un hombre de 50 años, también hijo de la mujer, sufrió heridas de gravedad por esquirlas y quemaduras, y fue trasladado al hospital San Juan de Dios del municipio; las autoridades evalúan su remisión a Medellín.
De acuerdo con los primeros reportes, el explosivo —una granada de mortero adaptada a un dron— se desprendió del dispositivo y cayó sobre la vivienda. Las autoridades investigan si el ataque iba dirigido contra ese punto o si fue producto de un error en la manipulación del artefacto durante la confrontación armada.
El secretario de Seguridad de Antioquia, general (r) Luis Eduardo Martínez Guzmán, afirmó que se trataba de “una familia que nada tiene que ver con el conflicto” y advirtió que este tipo de mecanismos no ofrece precisión, por lo que el explosivo pudo haberse soltado de manera accidental.
El funcionario señaló que desde mediados del año pasado se ha incrementado el uso de drones con explosivos en el departamento, tanto en ataques contra estructuras armadas como en acciones que terminan afectando a la población civil.
Tras el hecho, el Ejército Nacional desplegó más de 100 soldados del Batallón de Selva N.º 55 en la zona. El brigadier general José Benjamín Perdomo Álvarez, comandante de la Décima Novena Brigada, calificó lo ocurrido como un “acto criminal perpetrado por grupos armados organizados”.
Las operaciones se desarrollan de manera articulada con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Armada, la Policía y la Fiscalía, con el objetivo de ubicar a los responsables y evitar nuevos ataques. No se descarta la participación de estructuras de las disidencias de las Farc que delinquen en la región.
El director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón Zambrano, rechazó el ataque y sostuvo que ninguna confrontación entre grupos ilegales puede justificar agresiones contra la población civil. Las autoridades avanzan en las investigaciones mientras la comunidad permanece en alerta por la escalada de violencia en el nordeste antioqueño.

