Un grupo internacional de astrónomos identificó el sistema estelar cuádruple de tipo 3+1 más compacto descubierto hasta ahora. El hallazgo, publicado en la revista Nature Communications, permite estudiar con mayor detalle cómo se forman y evolucionan los sistemas estelares múltiples.

El sistema, denominado TIC 120362137, pertenece a una configuración poco común: tres estrellas forman un subsistema interior estable mientras una cuarta orbita a mayor distancia alrededor de ellas.

Los sistemas estelares jerárquicos, donde varias estrellas interactúan dentro de una región relativamente pequeña del espacio, resultan especialmente útiles para analizar la formación estelar y la estabilidad de las órbitas a largo plazo.

En este caso, la compactación del sistema es extraordinaria. Las tres estrellas interiores caben dentro de un espacio comparable a la órbita de Mercurio alrededor del Sol.

En configuraciones tan estrechas, las interacciones gravitacionales suelen provocar colisiones entre las estrellas o la expulsión de alguno de los componentes hacia el espacio. Por esa razón, la mayoría de los sistemas cuádruples conocidos suelen tener una estructura diferente, conocida como 2+2, donde dos pares de estrellas orbitan entre sí a mayor distancia.

El descubrimiento fue posible gracias a datos recopilados por el telescopio espacial Transiting Exoplanet Survey Satellite, complementados con observaciones desde la Tierra.

Dentro del sistema, el par de estrellas más cercano completa una órbita cada 3,28 días. Una de estas estrellas posee aproximadamente un 75 % más de masa que el Sol, mientras que la otra tiene un 36 % más.

Una tercera estrella, con una masa cercana al 48 % superior a la del Sol, gira alrededor de ese par interior cada 51,3 días.

La cuarta estrella, situada más lejos y con una masa similar a la del Sol, completa su órbita alrededor del conjunto cada 1045,5 días. Su distancia respecto al sistema interior es ligeramente menor que la que separa a Júpiter del Sol.

Las simulaciones realizadas por los investigadores sugieren que el futuro del sistema implicará una transformación gradual de sus estrellas.

Según explicó el científico Tibor Mitnyan, tras varias fases evolutivas en las que las estrellas se convertirán en gigantes rojas y perderán parte de su masa, las tres estrellas del subsistema interior terminarán fusionándose en una sola enana blanca.

Este proceso podría ocurrir en un plazo relativamente corto en términos astronómicos: unos 300 millones de años.

Con el paso del tiempo, el sistema completo evolucionaría hasta convertirse en un par de enanas blancas después de aproximadamente 9.390 millones de años.

Para los científicos, este sistema representa un ejemplo excepcional de cómo la naturaleza puede generar configuraciones estelares complejas.

El investigador Ignasi Ribas, del Instituto de Ciencias del Espacio, señaló que aunque el descubrimiento no es revolucionario, sí constituye el sistema cuádruple más compacto detectado hasta ahora.

Según el especialista, estudiar este tipo de configuraciones permitirá comprender mejor los procesos que dan origen a los sistemas estelares múltiples y profundizar en el conocimiento de la física estelar.

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