En el corazón de Apía, un municipio que respira tradición y esfuerzo campesino, hay quienes trabajan día y noche no solo para producir, sino para preservar la vida misma. Para esas personas, el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa ha destinado recursos que benefician su productividad y, a su vez, el cuidado del medio ambiente.
Rigoberto Roldán, es un hombre que ha dedicado 23 años a la apicultura, un oficio que, más allá de ser su sustento, se ha convertido en su propósito: proteger a las abejas y, con ellas, al medioambiente.
“Para mí, la apicultura no es solo una fuente de ingresos; es una responsabilidad. Criar abejas es garantizar la biodiversidad, es asegurar la polinización, es cuidar el equilibrio de nuestra tierra”, dice Rigoberto, con la convicción de alguien que entiende el impacto silencioso, pero esencial, de su labor.
Esa entrega incansable tuvo un reconocimiento especial en la última jornada de entregas agrícolas de la Gobernación de Risaralda. La Secretaría de Desarrollo Agropecuario, bajo el liderazgo del gobernador Juan Diego Patiño, destinó más de 214 millones de pesos para fortalecer la producción en Apía, beneficiando a 114 productores de seis asociaciones campesinas. En esta inversión, la apicultura ocupó un lugar destacado.
HERRAMIENTAS QUE TRANSFORMAN REALIDADES
Gracias a este apoyo, Rigoberto y su asociación recibieron equipos fundamentales como estampadoras de cera, tanques laminadores, centrífugas, cerificadoras solares y grameras.
“Muchas veces, la cera que producimos se desperdicia por no tener las herramientas adecuadas. Ahora, con estos equipos, podemos aprovechar mejor cada recurso de nuestras colmenas, reducir costos de producción y mejorar nuestra productividad”, explica con una mezcla de gratitud y esperanza.
Y es que la diferencia entre sostener una producción y verla florecer puede estar en una simple herramienta. Antes, Rigoberto debía viajar a Pereira, Cartago o Manizales para conseguir cera estampada. Ahora, con el equipo recibido, podrá producirla directamente en su asociación, reduciendo costos y optimizando tiempos. “Esto no solo nos ayuda a nosotros, sino que fortalece la economía local”.
MÁS QUE MIEL, UN COMPROMISO CON LA VIDA
Luis Duque, director técnico de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, resalta la importancia de este apoyo para los productores de miel.
“No solo estamos mejorando la productividad, sino garantizando procesos más inocuos y eficientes. La apicultura es clave, no solo por la miel, sino por la preservación de las abejas, seres esenciales para la vida en el planeta”, enfatiza.
En cada entrega de insumos, en cada máquina puesta en manos de los campesinos, hay más que una inversión económica. Hay una apuesta por el futuro, un reconocimiento a quienes, con su trabajo silencioso, sostienen el equilibrio de la naturaleza.
Hoy Rigoberto, con nuevas herramientas, tiene más razones para seguir adelante. Porque cuando se apoya al campo, se protege la vida.
Con información de la oficina de prensa de la Gobernación de Risaralda