El Rijksmuseum de Ámsterdam ampliará su presencia cultural más allá de sus muros con la apertura de un nuevo jardín de esculturas de acceso gratuito, prevista para el otoño de 2026. El proyecto busca reforzar el vínculo entre el público y el arte moderno a través de instalaciones al aire libre y espacios expositivos renovados, en una de las zonas más emblemáticas de la ciudad.
El nuevo recinto se ubicará en Carel Willinkplantsoen, un parque situado frente al museo, al otro lado del canal Boerenwetering. Este espacio verde será integrado arquitectónica y funcionalmente con tres pabellones históricos construidos bajo el estilo de la llamada Escuela de Ámsterdam, que por primera vez podrán ser visitados por el público tras un proceso de restauración integral.
La renovación de los pabellones estará a cargo del estudio británico Foster + Partners, responsable de adaptar las estructuras originales a nuevos usos culturales sin alterar su valor patrimonial. En su interior se programarán exposiciones temporales dedicadas a la escultura, complementando la experiencia del recorrido exterior.
El diseño paisajístico del jardín correrá por cuenta del belga Piet Blanckaert, especialista en espacios que integran naturaleza y arte. El proyecto contempla un entorno pensado para la contemplación y la interacción directa con obras de destacados referentes de la escultura moderna y contemporánea, entre ellos Alberto Giacometti, Louise Bourgeois, Alexander Calder, Jean Arp, Roni Horn y Henry Moore.
Según explicó el director general del Rijksmuseum, Taco Dibbits, la iniciativa permitirá dar mayor protagonismo a la escultura del siglo XX dentro de la institución y fortalecer una colección que hasta ahora tenía menor visibilidad frente a otras disciplinas. El jardín funcionará como una extensión natural del museo, con una propuesta abierta y accesible para residentes y visitantes.
El acceso será gratuito durante el día, siguiendo el modelo de los actuales Jardines del Rijksmuseum, que ya se han consolidado como un espacio de descanso y encuentro cultural en la ciudad. Al igual que ese proyecto, la nueva intervención cuenta con el respaldo financiero de la Don Quixote Foundation, gracias a una donación cercana a los 70 millones de dólares realizada por el empresario neerlandés Rolly van Rappard.
La apertura del jardín de esculturas representa una de las inversiones culturales más relevantes de los últimos años en los Países Bajos y refuerza la estrategia del Rijksmuseum de acercar el arte moderno y contemporáneo a un público más amplio, integrándolo de forma directa en el paisaje urbano de Ámsterdam.

