Una creciente controversia sacude a la administración pública y al sector cultural de Colombia tras las alertas emitidas sobre la conservación e inventario de los bienes patrimoniales custodiados en la Casa de Nariño. Informes periodísticos y declaraciones oficiales han puesto en evidencia dudas sobre la ubicación de destacadas piezas artísticas, así como deficiencias en la infraestructura de la sede de Gobierno.
La inquietud tomó fuerza tras las revelaciones de la periodista Darcy Quinn, quien advirtió sobre la falta de claridad respecto al paradero de varias pinturas firmadas por maestros de la plástica nacional como Alejandro Obregón y Fernando Botero. La comunicadora cuestionó los movimientos recientes de estas piezas y el estado general de conservación del inmueble presidencial, solicitando explicaciones formales sobre los protocolos aplicados.
La respuesta oficial: reubicaciones y preservación del patrimonio
Ante los sealamientos, el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE) emitió un pronunciamiento para precisar el estado actual del inventario institucional. De acuerdo con el organismo gubernamental, la obra tituladas «Violencia», de Alejandro Obregón, no se encuentra desaparecida ni en riesgo, sino que fue traslada temporalmente al Museo Nacional de Colombia en el marco de una exposición dedicada al arte moderno y al conflicto armado.
En relación con los lienzos y esculturas del maestro Fernando Botero, la Presidencia aclaró que las piezas registradas en los inventarios del Estado permanecen bajo resguardo. Mauricio Lizcano, director del DAPRE, enfatizó que la administración saliente entregó un balance detallado y que las revisiones preventivas forman parte de los procedimientos de rutina durante los empalmes institucionales.
«Todas las obras patrimoniales bajo la custodia de la Presidencia cuentan con registro y seguimiento de la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Culturas«, se señaló en el comunicado oficial, asegurando que los traslados obedecen a criterios técnicos de restauración o préstamo institucional previamente autorizados.
Deterioro físico en la Casa de Nariño y retos de mantenimiento
A la discusión sobre el inventario pictórico se suman las preocupaciones relativas al mantenimiento del edificio. Diversas fuentes han señalado fallas en los sistemas de climatización, filtraciones de humedad y desgaste en salones emblemáticos como el Salón Boyacá y el Salón Amarillos, factores que representan un riesgo potencial para las colecciones históricas que allí reposan.
Expertos en restauración han advertido que las variaciones bruscas de temperatura y la exposición a la humedad aceleran el deterioro de los pigmentos y soportes de las pinturas de la era republicana y moderna. Ante esta situación, la administración gubernamental indicó que se adelanta un plan integral de intervención edilicia junto con el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes para garantizar que los espacios cumplan con las especificaciones técnicas internacionales de conservación museográfica.
Las autoridades reiteraron que los inventarios físicos y digitales continúan abiertos a los órganos de control con el fin de brindar absoluta transparencia sobre el patrimonio cultural de la Nación.
Fuente informativa: La FM


