No paran las denuncias y hallazgos de la Contraloría sobre los contratos de alimentación escolar PAE en el país. Y es que miles de millones de pesos se pierden entre precios inflados, supervisión mediocre, raciones mínimas y mala calidad, con algunos de los contratistas que prestan este servicio.



Libras de arroz que pesan solo 450 gramos, huevos pequeños cobrados como triple A y a punto de vencer, kilos de carne de 900 gramos, granos de fríjoles perdidos en un mar de agua, arroz de mala calidad; aparentemente eso es poco, pero multipliquemos por 160.000 niños de Cali y descubramos la forma en que desaparecen cientos de millones y agreguen más productos de mala calidad.
En Manizales, los veedores del PAE presentaron reparos a la contratación y el método de entrega de las raciones alimentarias en 2025 y la alcaldía se comprometió a implementar un software.

Quindío no se queda atrás, solo vean esta denuncia.
Así sean 10 o 1.000 niños, ellos merecen ser alimentados bien y no con migajas.

La Contraloría detectó cinco hallazgos con posible incidencia fiscal por $28.863 millones, de las vigencias 2021 a 2024 en Nariño, Quindío y Meta, mientras la gobernación de Quindío manifestó que el contrato fue ejecutado de manera correcta y sin contratiempos y rechazó los señalamientos de la Contraloría.


¿Saben los padres de familia realmente qué están recibiendo sus hijas e hijos en los colegios?


