El miércoles se abordaron los debates de las Comisiones Conjuntas Económicas de Senado y Cámara para la Reforma Tributaria. El representante Gustavo Aníbal Hoyos Franco hace parte de la Comisión Cuarta. Ayer publicamos:
La discusión inició con la votación de los impedimentos presentados por trece parlamentarios de las comisiones económicas del Congreso. Todos fueron negados, quedando habilitados para decidir sobre la propuesta.
Aun así, Aníbal Hoyos, que anteriormente votó sí a una reforma tributaria, evadió su compromiso con los votantes y con los risaraldenses. A pesar de estar habilitado para votar, con impedimento negado, se abstuvo.
¿Por qué se retiró del recinto y rompió el quórum? ¿Estrategia política?

Afirma el Representante en su miedo a la verdad que la información sobre su abandono para romper el quórum es «falsa» y que su ausencia se debió a la presentación de un impedimento formal. No obstante, la verdad documentada de la sesión legislativa desmantela por completo esto. Las Comisiones Económicas Conjuntas iniciaron el debate con la votación de los impedimentos presentados por trece parlamentarios. La decisión fue contundente: todos los impedimentos, incluido el del Representante Hoyos, fueron negados, quedando habilitados para decidir sobre la propuesta. El propio Hoyos grabó su desafío al proceso, confirmando este revés: «A pesar de que se me ha negado el impedimento presentado, dejo constancia que me abstengo de participar en el debate y votación del proyecto» Escuchen a Aníbal Hoyos:



Por lo tanto, su retiro no fue el resultado de un conflicto de interés legítimamente aceptado, sino una decisión personal y deliberada. Señor Aníbal, los crédulos son los de su séquito pagado, pero no los ciudadanos que observan con imparcialidad los procesos del país.
Representante, a usted, junto a otros 12 congresistas, le negaron el impedimento. Usted debía votar, positivo o negativo, pero debía votar.
El pueblo lo eligió para defender sus intereses, no para ausentarse en decisiones trascendentales que afectan el bolsillo de los colombianos.
O está con sus votantes, o está con el gobierno de Petro… ¿o con la mermelada?
¿El impacto de su retiro no fue ético, fue político, y funcionó directamente como una maniobra en favor del Gobierno Petro? Hoyos fue uno de los ocho congresistas que abandonaron la Comisión Cuarta de la Cámara, acción que rompió el quórum y obligó a levantar la sesión. Esta suspensión se dio en el momento más crítico, cuando estaba a punto de votarse la ponencia mayoritaria de archivo de la reforma tributaria. Al negarse a votar y al retirarse, el Representante Hoyos garantizó que la reforma, la cual busca recaudar $16,3 billones, quedara viva en el Congreso hasta la próxima semana. El senador Carlos Meisel calificó lo sucedido como un «juego nefasto» a favor del Ejecutivo, una estrategia para «comprar tiempo y ganar nuevos apoyos», orquestada por el Ministro del Interior, Armando Benedetti.
La ciudadanía tiene el derecho de cuestionar: ¿Por qué el Representante Hoyos, supuestamente preocupado por sus votantes, facilitó, mediante un retiro estratégico, que el Gobierno obtuviera el tiempo necesario para «voltear votos» y salvar una reforma que afectará el bolsillo de los colombianos?
Si aprueban esta Reforma, estos son algunos de los productos que se verán afectados: café, maíz, arroz, aceites crudos, salchichón, butifarra, mortadela, azúcar, chocolate de mesa, máquinas agrícolas, vehículos eléctricos, e IVA del 19 % para servicios de software y procesamiento en la nube.

Usted, señor Aníbal, es servidor público de elección popular. Tiene un cargo que representa un interés público: el de miles de personas que creyeron en sus promesas y en su compromiso de velar por su bienestar.
No puede eludir sus deberes. La ciudadanía tiene derecho a conocer sus actuaciones, y la opinión pública puede, y debe, cuestionar sus decisiones como congresista.
Evadir ese voto es indignante a los ojos de los colombianos.
Le refresco la memoria, usted ha apoyado propuestas del gobierno Petro.




A pesar de estas empresas suyas y del círculo familiar que lo rodea, usted ya votó “sí” a otra reforma tributaria:



Representante Hoyos se declara defensor de la transparencia y la ética, pero su acción levanta serias dudas sobre su compromiso con el interés público frente a sus intereses particulares. En su propia Declaración de Conflicto de Interés, Hoyos registra que tiene actividades económicas privadas como «productor de café» y «venta de productos agrícolas», además de ser «accionista en Ecopetrol». Es fundamental señalar que la reforma tributaria en debate incluye impuestos que afectarían productos agrícolas clave como el café, el maíz, el arroz y los aceites crudos.
Al ser negado su impedimento, su deber ético era claro, votar en contra de la reforma, en defensa de los intereses que él mismo declaró representar, o votar a favor del Gobierno.
En cambio, eligió la vía de la evasión, negándose a ejercer la función para la que fue elegido, permitiendo que la reforma que impacta directamente sus negocios quedara en suspenso y pudiera ser revivida por el Gobierno.
Es indignante a los ojos de los colombianos que un congresista se esconda con temor detrás de un impedimento fallido para eludir su responsabilidad decisoria y, a la vez, favorecer indirectamente una maniobra política del Gobierno.
Representante Aníbal, comprendemos que su trayectoria en el congreso haya sido, como mucho, para calentar un asiento, pero responda esto sin declararse impedido:
¿Está eludiendo la responsabilidad para no quedar mal ni con Petro ni con sus votantes ahora que está en campaña?
¿Su deber ético no es ejercer la función para la que fue elegido, que incluye votar y tomar decisiones?


