El presidente Abelardo De la Espriella se pronunció sobre la expulsión de 80 ciudadanos venezolanos que permanecían en Bogotá y acumulaban más de 1.100 medidas correctivas por comportamientos contrarios a la convivencia y la seguridad ciudadana. El operativo, desarrollado de manera conjunta por Migración Colombia, la Fuerza Pública y la Alcaldía Mayor de Bogotá, terminó con la entrega de los extranjeros a las autoridades venezolanas en la zona de frontera. Según informó el mandatario, diez de ellos fueron capturados al llegar a Venezuela, debido a que tenían órdenes de captura vigentes en ese país.
A través de su cuenta de X, el jefe de Estado destacó los resultados del procedimiento y aprovechó para enviar un mensaje a los ciudadanos extranjeros que llegan a Colombia y participan en actividades delictivas. En su pronunciamiento, aseguró que su Gobierno mantendrá una política de control migratorio dirigida a quienes, según las autoridades, utilizan el territorio nacional para cometer delitos o alterar el orden público.
“¡A nuestro país se viene a respetar la ley, no a burlarse de ella!”, escribió De la Espriella, al referirse a la medida adoptada contra los 80 ciudadanos extranjeros.
El mandatario también afirmó que había impartido instrucciones para impedir que las personas que ingresan al país con intenciones delictivas encuentren protección en el territorio colombiano. “He dado una instrucción clara: quienes vengan a Colombia a delinquir no pueden encontrar refugio en nuestro territorio”, manifestó.
En otro mensaje, reforzó su posición con una advertencia que acompañó el anuncio de la operación: “En la era del Tigre, Colombia no es refugio de criminales”.
La intervención se realizó en 15 localidades de Bogotá y forma parte de las acciones del Gobierno para fortalecer los controles migratorios y atender situaciones relacionadas con la seguridad y la convivencia ciudadana.
Más de 1.100 medidas correctivas y antecedentes por distintos delitos
De acuerdo con el balance presentado por Migración Colombia, entre los 80 ciudadanos expulsados había 74 hombres y seis mujeres, quienes acumulaban en conjunto más de 1.100 medidas correctivas por comportamientos contrarios a la seguridad y la convivencia. Algunos de los extranjeros registraban hasta 90 medidas de este tipo, según los reportes oficiales.
Entre las conductas identificadas por las autoridades aparecen el porte de armas y elementos cortopunzantes, el consumo, porte, distribución o comercialización de sustancias psicoactivas y el irrespeto a la autoridad.
Adicionalmente, la información consultada en el Sistema de Información Estadístico Delincuencial, Contravencional y Operativo (SIEDCO) de la Policía Nacional permitió identificar que algunos de los ciudadanos tenían anotaciones judiciales relacionadas con delitos como hurto, tráfico de estupefacientes y extorsión.
El reporte también indicó que dos mujeres y un hombre fueron expulsados después de cumplir condenas por los delitos de concierto para delinquir, hurto calificado y agravado y extorsión.
Las autoridades señalaron que la intervención se desarrolló mediante la revisión individual de las condiciones migratorias y judiciales de cada persona. El procedimiento comenzó durante la tarde del jueves 5 de noviembre, cuando funcionarios de Migración Colombia adelantaron las verificaciones correspondientes en Bogotá.
Posteriormente, durante la madrugada del viernes 6 de noviembre, los ciudadanos fueron trasladados hacia la base militar del Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM), con acompañamiento de integrantes de la Policía Nacional y el Ejército.
Desde allí abordaron un vuelo de apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana con destino a Cúcuta, Norte de Santander. Una vez en esa ciudad, fueron conducidos hasta el Puente Internacional Atanasio Girardot, también conocido como puente de Tienditas, donde Migración Colombia formalizó su entrega a las autoridades venezolanas.
El presidente De la Espriella destacó que diez de los expulsados fueron capturados al cruzar la frontera, debido a que tenían requerimientos judiciales pendientes en Venezuela por hechos cometidos en ese país.
Diez capturados en Venezuela y balance de expulsiones del Gobierno
La entrega de los 80 ciudadanos se suma a otras medidas adoptadas recientemente en la frontera entre Colombia y Venezuela. Según la información de las autoridades, se trata de la segunda expulsión realizada por el puente internacional Atanasio Girardot en menos de tres días.
El miércoles 4 de noviembre, 32 extranjeros fueron expulsados por ese mismo paso fronterizo después de una intervención adelantada en Cúcuta. De acuerdo con el reporte oficial, estas personas acumulaban más de 600 medidas correctivas.
Un día antes, el martes 3 de noviembre, De la Espriella estuvo en ese punto fronterizo y solicitó a las autoridades nacionales y regionales fortalecer los controles migratorios en Norte de Santander, además de proporcionar mayores herramientas a los funcionarios de Migración Colombia para desarrollar sus labores.
Las cifras del Gobierno muestran que estas operaciones hacen parte de una estrategia más amplia. Un informe de la Presidencia de la República señala que, entre el 7 de agosto y el 29 de octubre de 2026, Colombia registró la salida de 812 extranjeros mediante procesos de deportación y expulsión.
De ese total, 462 procedimientos estuvieron relacionados con razones de seguridad nacional, alteraciones del orden público o solicitudes formuladas por Interpol y autoridades de otros países. En el mismo periodo, a otros 867 ciudadanos extranjeros se les negó el ingreso al territorio colombiano.
Por su parte, el director general de Migración Colombia, José Luis Castañeda, aseguró que la entidad continuará trabajando de manera coordinada con la Fuerza Pública y las administraciones locales para fortalecer los controles y garantizar el cumplimiento de las disposiciones migratorias.
“Colombia tiene las puertas abiertas para los extranjeros que vienen a trabajar y hacer las cosas bien, pero aquellos que ingresan con intención de delinquir tendrán que enfrentar todo el peso de la ley”, afirmó el funcionario.
En la misma línea, el presidente insistió en que las medidas no están dirigidas contra todos los ciudadanos extranjeros que residen o ingresan al país, sino contra quienes incurren en conductas delictivas o incumplen gravemente las normas.
“Nuestro país tiene las puertas abiertas para los extranjeros que llegan a trabajar honradamente, respetar nuestras leyes y aportar al progreso de nuestra nación”, expresó.
A su vez, Fabián Corzo, jefe de la Oficina de Migración y Frontera de la Alcaldía de Cúcuta, explicó que los procedimientos de expulsión están dirigidos a extranjeros que delinquen o cometen faltas graves contra la convivencia. También pidió tranquilidad a la población migrante y recordó que en el puente internacional existen puntos de atención de la Alcaldía y de Migración Colombia para quienes necesiten orientación sobre la regularización de su permanencia en Colombia.
De esta manera, el Gobierno reiteró que mantendrá las operaciones de verificación y control migratorio en diferentes regiones del país, con especial atención en las zonas fronterizas. La expulsión de los 80 ciudadanos venezolanos y las diez capturas reportadas en Venezuela se convierten en uno de los resultados recientes de esa estrategia, mientras las autoridades insisten en diferenciar entre la población migrante que busca oportunidades en Colombia y quienes utilizan el territorio para desarrollar actividades ilegales.


