En una intervención coordinada entre diversas entidades gubernamentales y ambientales, una hembra de la especie Puma concolor y su pequeña cría fueron retiradas con éxito de la vereda Cañas Arriba, ubicada en la zona rural del municipio de Miranda, Cauca. La acción oficial se desplegó de manera prioritaria luego de que se detectaran intenciones y amenazas directas por parte de algunos pobladores locales que pretendían cazarlas, motivados por el temor que causaba la cercanía de los ejemplares a los sectores habitados.
La exitosa maniobra de extracción y protección fue desarrollada conjuntamente por la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC), la Alcaldía de Miranda —a través de su Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Medio Ambiente (Sedam)— y el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente de Cali (Dagma). Fuentes oficiales del organismo ambiental del departamento confirmaron el procedimiento destacando que la respuesta inmediata frenó cualquier agresión física contra los especímenes, reafirmando el compromiso institucional bajo la premisa de que “la vida se respeta”.
Evaluación médica especializada y seguimiento en Cali
Tras concretarse el aseguramiento de los felinos en el territorio caucano, la prioridad de las autoridades se centró en su traslado hacia la ciudad de Cali, donde fueron ingresados en un hogar de paso especializado. En este centro de atención, un equipo multidisciplinario de médicos veterinarios y biólogos inició un riguroso protocolo de observación médica e inmunológica para determinar el estado integral de salud de la madre y del cachorro.
Según lo explicado por Amarildo Correa Obando, director general de la CRC, al medio informativo El Tiempo, el procedimiento médico contempla un tamizaje profundo para descartar o detectar enfermedades transmisibles. El funcionario detalló que a los ejemplares “les haremos pruebas de enfermedades infecciosas de perros, de gatos”, con el objetivo de prevenir contingencias sanitarias tanto para los propios individuos como para el ecosistema. Adicionalmente, el equipo técnico analiza el comportamiento de la hembra y su cría para verificar si mantienen intactas sus capacidades silvestres y de caza, factor determinante para definir su eventual liberación y retorno a un hábitat natural seguro.
Desde la entidad ambiental recordaron que la persecución, caza o daño a especímenes de la fauna silvestre representa un delito ambiental en el marco legal colombiano. Por ello, las autoridades reiteraron el llamado a los habitantes de las áreas rurales para que, ante el avistamiento de depredadores o especies protegidas cerca de viviendas o predios productivos, informen oportunamente a los organismos competentes en lugar de tomar vías de hecho. El Puma concolor desempeña un rol biológico fundamental como predador tope, regulando las poblaciones de otras especies y manteniendo el equilibrio en los ecosistemas del Cauca y del Valle del Cauca, donde los avistamientos suelen responder a dinámicas de desplazamiento por corredores biológicos naturales y búsqueda de alimento.
Acciones ambientales paralelas en el suroccidente del país
De manera simultánea a los hechos registrados con la fauna felina en territorio caucano, las organizaciones defensoras de los animales reportaron avances en materia de protección de otras especies silvestres en el país. La organización Plataforma Alto celebró la decisión adoptada por la Fundación Universitaria San Martín, la cual procedió al retiro definitivo de una serie de barreras metálicas que rodeaban los árboles dentro de las instalaciones de su campus.
Las estructuras, fabricadas originalmente con tejas de zinc, habían generado controversia y duras críticas en redes sociales por parte de activistas y defensores de la fauna en Barranquilla. Según las denuncias presentadas por los ambientalistas, dichos cerramientos impedían que las iguanas que habitan en la zona pudieran trepar a los troncos y copas de la vegetación, espacio donde habitualmente buscan refugio, alimento y regulación térmica.
Ante el descontento de la ciudadanía y la mediación de las plataformas animalistas, la Fundación Universitaria San Martín hizo público un comunicado oficial con fecha del 6 de octubre. En el documento, la institución educativa aclaró que las láminas de zinc vistas en los videos difundidos pertenecían a protecciones antiguas que ya habían sido desmontadas y reemplazadas por cerramientos adecuados, acatando las recomendaciones técnicas impartidas por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA).
La organización Plataforma Alto catalogó el retiro de los elementos como una “victoria por las iguanas”, atribuyendo el ajuste a la presión ciudadana y al trabajo técnico de verificación. Por su parte, la directiva universitaria aseguró que continuará atenta a los requerimientos de la autoridad ambiental local para garantizar un entorno armónico con la vida silvestre dentro de sus predios.


