En una decisión judicial que sienta un precedente categórico en la lucha contra la violencia hacia los animales de compañía en la capital del país, la Fiscalía General de la Nación, mediante las labores de investigación desplegadas por el Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA), logró una sentencia condenatoria en centro carcelario contra el responsable de hurtar y agredir de manera brutal a ‘Keyra’, una perrita de raza pastor alemán.
El fallo fue emitido por un juez penal de conocimiento de Bogotá, luego de evaluar las pruebas, testimonios y peritajes científicos presentados por el ente de control, los cuales demostraron la plena responsabilidad de José Oliverio Silva en los delitos de hurto agravado y lesiones que menoscaben gravemente la salud o integridad física del animal. La justicia determinó que el procesado deberá cumplir una pena efectiva de 37 meses y 10 días de prisión, además de una inhabilidad para la tenencia de animales durante 74 meses.
El rapto de Keyra en un establecimiento comercial de Bogotá
Los trágicos hechos que afectaron la vida y el bienestar de ‘Keyra’ tuvieron lugar el 24 de agosto de 2025. Según se logró reconstruir durante el proceso penal, la canina se encontraba al interior de un establecimiento de comercio ubicado en la ciudad de Bogotá, lugar del cual formaba parte integral y donde era custodiada por sus tenedores.
Aprovechando un momento de descuido, José Oliverio Silva se apoderó de manera ilícita de la pastor alemán. Con la intención clara de sustraerla de su entorno protector, el individuo la retiró a la fuerza del establecimiento mercantil y la trasladó mediante engaños y sometimiento físico hacia un sector alejado e desolado de la zona.
La desaparición de ‘Keyra’ generó conmoción inmediata entre los responsables del establecimiento, quienes interpusieron la denuncia correspondiente ante las autoridades. El caso fue asumido de inmediato por el cuerpo especializado de la Fiscalía, el cual activó los protocolos de rastreo e inspección para dar con el paradero de la canina y de su captor.
Actos sexuales y secuelas graves en la salud de la canina
Una vez que Silva logró trasladar a ‘Keyra’ al lugar apartado, la sometió de forma violenta a actos sexuales, vulnerando de manera cruel y severa su integridad física. La agresión cometida contra la canina de raza pastor alemán le provocó traumatismos severos, laceraciones de consideración y una afectación profunda en su estado de salud general.
Las evidencias recolectadas por los investigadores de GELMA, sumadas a las valoraciones y exámenes médicos veterinarios practicados tras el rescate, resultaron fundamentales dentro del expediente. Los profesionales médicos certificaron el alto grado de sufrimiento, el daño orgánico y el deterioro físico derivado del ataque sexual perpetrado por Silva.
Los dictámenes periciales concluyeron que las lesiones infringidas a ‘Keyra’ no solo pusieron en riesgo inminente su vida, sino que además requirieron de atención veterinaria especializada urgente y de un prolongado tratamiento de recuperación física y emocional para superar los traumas causados por la agresión.
Condena ejemplar e inhabilitación para la tenencia de animales
La contundencia del material probatorio recopilado por el grupo GELMA permitió solicitar la captura, posterior imputación y acusación formal contra José Oliverio Silva. Durante las audiencias judiciales, la Fiscalía fundamentó con solidez técnica cada uno de los cargos atribuidos, demostrando el dolo y la crueldad con la que actuó el procesado.
Al evaluar la dimensión de los delitos cometidos, el juez penal determinó que Silva era merecedor de una sanción privativa de la libertad sin beneficios, fijando la pena en 37 meses y 10 días de prisión que deberá purgar en un establecimiento carcelario.
Asimismo, en respuesta a la gravedad de los hechos cometidos contra ‘Keyra’, la sentencia incluyó una sanción accesoria de prohibición legal, la cual le impide a José Oliverio Silva convivir, adoptar o tener bajo su responsabilidad cualquier tipo de animal durante un periodo de 74 meses. Con esta resolución, la Fiscalía General de la Nación reafirma su firme compromiso institucional de perseguir penalmente y sancionar con todo el peso de la ley a quienes cometan actos de violencia, abuso o crueldad contra los animales en Colombia.


