Lo que comenzó como la historia de un perro en busca de alimento terminó convirtiéndose en un símbolo de comunidad. Carolino, un perrito que llegó en 2022 a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), pasó de vivir en la calle a ser adoptado por estudiantes y trabajadores, quienes lo integraron a la vida universitaria.
Su presencia, inicialmente ocasional, se transformó con el tiempo en algo mucho más significativo. Carolino no solo encontró refugio, sino también un lugar donde se volvió parte del día a día, acompañando a estudiantes en momentos de estrés y ofreciendo compañía en medio de la rutina académica.
El nombre del perro no fue casual. Surgió como un homenaje al histórico Edificio Carolino, uno de los espacios más representativos de la universidad. Desde entonces, su historia comenzó a consolidarse como un ejemplo de empatía y convivencia dentro del campus.
Con el paso de los meses, el vínculo entre Carolino y la comunidad creció, especialmente después de la pandemia, cuando su presencia se convirtió en un elemento de apoyo emocional para muchos. Incluso, su nombre fue elegido mediante una encuesta entre estudiantes, lo que reforzó su papel como figura colectiva.
Ese impacto ahora quedó plasmado en el libro “Los sueños de Carolino”, presentado en marzo de 2026. La obra recoge su historia y el proceso que lo llevó de ser un perro callejero a convertirse en un referente dentro de la universidad.
Durante el lanzamiento, el propio Carolino estuvo presente, acaparando la atención y confirmando el cariño que ha generado entre quienes lo rodean. Su historia, más allá de lo anecdótico, refleja cómo pequeños gestos pueden transformar entornos y fortalecer el sentido de comunidad.

