El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, habría consolidado a su hija Ju-ae como su sucesora en el poder, según informó un legislador surcoreano tras una sesión informativa con el Servicio Nacional de Inteligencia (NIS).
De acuerdo con el diputado Lee Seong-kweun, la agencia de inteligencia concluyó que Ju-ae ha sido “claramente designada como sucesora”, basándose en una serie de indicios, entre ellos su creciente protagonismo en actos oficiales y el nivel de protocolo que se le ha otorgado en eventos públicos.
La adolescente, de aproximadamente 13 años, ha acompañado a su padre en múltiples actividades estatales en los últimos meses, reforzando la percepción de que la dinastía Kim continuará por una cuarta generación.
La evaluación se produce antes de un importante congreso del gobernante Partido de los Trabajadores, previsto para finales de febrero en Pyongyang, donde se definirán las líneas diplomáticas, estratégicas y nucleares del régimen para los próximos cinco años.
En enero, la prensa estatal norcoreana publicó imágenes de Ju-ae junto a su padre en el Palacio del Sol de Kumsusan, el mausoleo donde reposan los cuerpos del fundador del Estado, Kim Il-sung, y de su sucesor, Kim Jong-il.
Para analistas internacionales, este tipo de apariciones en espacios simbólicos refuerza el mensaje de continuidad dinástica en un sistema político que ha construido durante décadas un fuerte culto a la personalidad en torno a la familia Kim.
El Servicio Nacional de Inteligencia surcoreano indicó que seguirá de cerca el papel que Ju-ae desempeñe durante el congreso partidista, así como el nivel jerárquico que se le asigne.
Algunos expertos sugieren que podría ser nombrada primera secretaria del Comité Central, un cargo considerado el segundo más influyente dentro del Partido de los Trabajadores, lo que consolidaría oficialmente su posición como heredera política.
La familia Kim ha gobernado Corea del Norte desde 1948, manteniendo un férreo control sobre el país y promoviendo una narrativa de legitimidad basada en la continuidad sanguínea.
Si se confirma su designación formal, Ju-ae se convertiría en la primera mujer en la línea directa de sucesión del régimen norcoreano, marcando un hito dentro de la estructura tradicionalmente masculina del poder en Pyongyang.

