Diez días después de la muerte de Catherine O’Hara, una de las actrices más queridas del cine y la televisión, se conocieron oficialmente las causas de su fallecimiento. La intérprete canadiense murió a causa de un coágulo pulmonar, una complicación asociada a un cáncer de recto que nunca hizo público, según reveló el informe forense difundido por el medio TMZ.
O’Hara falleció el pasado 30 de enero a los 71 años. Fiel a su carácter reservado, la actriz mantuvo su enfermedad lejos del foco mediático, incluso mientras continuaba trabajando y asistiendo a eventos públicos durante 2025. Su última aparición fue en septiembre, cuando recibió un premio honorífico en el Festival Internacional de Cine de Toronto, y posteriormente en los premios Emmy, donde acudió junto a su esposo Bo Welch y al elenco de la serie The Studio.
En dichas apariciones, algunos asistentes notaron su notoria pérdida de peso, aunque no trascendió información alguna sobre su estado de salud. O’Hara no asistió a los Globos de Oro de enero de 2026, pese a estar nominada, lo que ahora cobra un nuevo significado tras conocerse el diagnóstico que enfrentaba en silencio.
La noticia de su muerte generó una ola de homenajes en la industria del entretenimiento. Compañeros, directores y actores destacaron su talento cómico, su inteligencia creativa y su profunda humanidad. Apple TV+, plataforma con la que trabajaba recientemente, canceló un evento de presentación en Los Ángeles tras conocerse su fallecimiento y le rindió un emotivo homenaje en voz de su directora global de comunicaciones, quien resaltó su “brillo, calidez y generosidad”.
Catherine O’Hara inició su carrera artística en el teatro, vinculada al mundo de la improvisación, una disciplina que marcó profundamente su estilo interpretativo. Su salto a la fama internacional llegó en los años noventa con su icónico papel de Kate McCallister, la madre desesperada de Kevin en Solo en casa, personaje que la convirtió en un rostro familiar en millones de hogares durante décadas.
Sin embargo, una nueva generación la redescubrió gracias a su magistral interpretación de Moira Rose en Schitt’s Creek, papel que le valió un Emmy, un Globo de Oro y múltiples reconocimientos. Su excéntrica matriarca, envuelta en pelucas, vestuarios extravagantes y diálogos memorables, consolidó a O’Hara como una figura imprescindible de la comedia contemporánea.
Uno de los mensajes más conmovedores tras su muerte fue el de Macaulay Culkin, quien interpretó a su hijo en Solo en casa. El actor recordó el vínculo cercano que mantuvieron a lo largo de los años y expresó su dolor con palabras que conmovieron a sus seguidores.
Con una carrera marcada por la excelencia, la discreción y el respeto de sus colegas, Catherine O’Hara deja un legado imborrable en el cine y la televisión. Su partida no solo enluta a la industria, sino también a generaciones de espectadores que encontraron en ella humor, sensibilidad y autenticidad.

