El Juzgado Sexto Especializado de Extinción de Dominio de Bogotá ordenó, en fallo de primera instancia, la devolución de más de 40 bienes que habían sido incautados a la familia de José Guillermo ‘Ñeñe’ Hernández Aponte, al concluir que la Fiscalía no logró demostrar que su patrimonio tuviera origen ilícito.

La decisión judicial, revelada por El Espectador, dispone el levantamiento de las medidas cautelares que desde 2019 pesaban sobre inmuebles, sociedades ganaderas y miles de cabezas de ganado, avaluados en más de 480.000 millones de pesos. Entre los bienes se encuentran empresas como Inversiones Hernández López y La Gloria Ganadería, además de más de 7.500 reses.

En su análisis, el juez determinó que la Fiscalía no presentó un estudio técnico-patrimonial que permitiera establecer un nexo entre los bienes y actividades ilegales. En el fallo se señala que los informes de la DIJIN y de la Policía Judicial no contenían análisis financieros que sustentaran la pretensión de extinción de dominio.

El juzgado también cuestionó la solidez del principal testimonio del proceso, al considerar que no aportó información concreta que permitiera individualizar los inmuebles perseguidos. Según la sentencia, las declaraciones carecían de datos precisos como matrículas inmobiliarias, direcciones o nombres de predios.

La defensa de los herederos presentó peritajes contables y financieros que respaldan el origen lícito del patrimonio, sustentado en décadas de actividad en el sector agropecuario. Los informes indicaron ingresos declarados y operaciones respaldadas contablemente, sin evidencia de financiación ilícita.

El fallo ordena la restitución inmediata de los bienes a la esposa de Hernández, Lina López, y a sus hijos José Miguel y Juan David, e instruye a las autoridades correspondientes a actualizar la situación jurídica de los activos. La decisión puede ser apelada por la Fiscalía, impulsora del proceso de extinción.

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