Una pitón reticulada hembra descubierta en la isla de Sulawesi, Indonesia, fue oficialmente medida con una longitud de 7,22 metros, convirtiéndose en la serpiente salvaje más larga jamás registrada de manera documentada, según confirmó Guinness World Records (GWR).
El ejemplar, identificado científicamente como Malayopython reticulatus, fue hallado a finales de diciembre de 2025 en la región de Maros y medido formalmente el 18 de enero de 2026, tras un proceso de verificación que incluyó especialistas en rescate de fauna, exploradores y documentación audiovisual.
De acuerdo con Guinness, la medición —realizada desde la cabeza hasta la punta de la cola— equivale aproximadamente al ancho de una portería oficial de la FIFA o a más de seis carritos de supermercado alineados.
GWR señaló que, cuando las serpientes son anestesiadas y su musculatura se relaja por completo, su longitud real puede ser hasta un 10 % mayor. No obstante, aclaró que la anestesia solo debe utilizarse por razones médicas o de seguridad, por lo que esta estimación no fue aplicada en el caso de Ibu Baron.
El hallazgo fue evaluado por el guía y rescatista de vida silvestre Diaz Nugraha, procedente de Kalimantan (Borneo), junto con el explorador y fotógrafo de naturaleza Radu Frentiu, residente en Bali. Ambos viajaron a Sulawesi tras recibir reportes sobre la posible existencia de una serpiente de tamaño excepcional.
El animal quedó bajo el cuidado del conservacionista local Budi Purwanto, quien la rescató para evitar que fuera sacrificada por temor de la población. Actualmente, la pitón se encuentra en un recinto amplio y seguro dentro de una propiedad en el condado de Maros, donde también se albergan otros reptiles rescatados.
Además de su longitud récord, la pitón fue pesada utilizando básculas industriales, arrojando un peso de 96,5 kilogramos, similar al de un panda gigante adulto. Los evaluadores indicaron que el animal no había comido recientemente, por lo que, tras una ingesta abundante, podría superar los 100 kilogramos.
El ejemplar fue bautizado como “Ibu Baron” (“La Baronesa”). Según Frentiu, lo más impresionante no es solo su tamaño, sino la potencia de su musculatura y su capacidad para expandir el cuerpo al ingerir presas de gran tamaño.
Las pitones reticuladas son consideradas, en promedio, las serpientes más largas del mundo, con longitudes habituales de entre tres y seis metros. El registro científico previo más largo correspondía a un ejemplar de 6,95 metros, documentado en 1999 en Kalimantan Oriental (Borneo) y publicado en 2005 en el Boletín Raffles de Zoología.
Aunque existen numerosos relatos históricos de serpientes aún más largas, Guinness destacó que la mayoría carece de pruebas verificables, a diferencia del caso de Ibu Baron, que cuenta con mediciones formales, evidencia fotográfica y revisión experta.
Especialistas advierten que los encuentros entre humanos y pitones gigantes están aumentando debido a la pérdida de hábitat natural y a la disminución de presas silvestres, lo que empuja a estos animales a acercarse a zonas habitadas.
Este fenómeno ha intensificado los conflictos, ya que las pitones reticuladas pueden representar un riesgo para el ganado, las mascotas y, en casos excepcionales, para las personas. El caso de Ibu Baron reabre el debate sobre la conservación de grandes reptiles y la convivencia entre comunidades humanas y fauna silvestre.

