Tras su encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario colombiano Gustavo Petro planteó una estrategia de cooperación regional con Venezuela y Ecuador, enfocada en energía, narcotráfico y control fronterizo, y cuestionó el uso de sanciones como principal herramienta de política internacional.
En una rueda de prensa posterior a la reunión en la Casa Blanca, Petro aseguró que las sanciones han generado pérdidas económicas para los países involucrados y no han resuelto los problemas estructurales de la región. Según el presidente, Trump expresó críticas similares frente a estas medidas, al considerar que no son racionales ni efectivas.
Uno de los ejes del diálogo fue la situación de Venezuela y la necesidad de avanzar hacia un esquema de cooperación que permita intercambios económicos, especialmente en el sector energético. Petro insistió en que el acceso a recursos como el gas debe abordarse desde la integración regional y no desde políticas de bloqueo que afectan directamente a los pueblos.
En materia de narcotráfico, el mandatario colombiano subrayó que el fenómeno no puede analizarse de forma aislada y señaló la importancia de una estrategia conjunta en territorios fronterizos, particularmente con Ecuador. Petro afirmó que la lucha contra las economías ilegales debe priorizar la inteligencia y la persecución de las estructuras financieras, y no concentrarse en acciones que terminen afectando a las poblaciones más vulnerables.
Sobre este punto, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que Colombia y Estados Unidos acordaron priorizar acciones conjuntas contra tres de los principales cabecillas del narcotráfico y reveló que se invitará a Venezuela a sumarse a esta ofensiva, especialmente en zonas fronterizas donde operan organizaciones criminales.
Petro también propuso a Ecuador avanzar en una política mancomunada para el control de puertos marítimos, con el objetivo de frenar el narcotráfico, el contrabando y el ingreso de insumos químicos para la producción de fentanilo. Según el mandatario, el desplazamiento de las rutas ilícitas hacia puertos ecuatorianos representa una amenaza creciente para la región y exige una respuesta coordinada.
Finalmente, el presidente reiteró que Colombia busca avanzar en la sustitución de cultivos ilícitos mediante verificación científica independiente y afirmó que el debate sobre el consumo de drogas debe darse en los países donde se concentra la demanda. “Este no es un camino de sanciones, este es un camino de libertad”, concluyó.

