La muerte del enfermero de cuidados intensivos Alex Pretti, ocurrida en medio de un amplio despliegue de agentes federales de inmigración en Minneapolis, ha provocado una oleada de indignación que comienza a romper el prolongado silencio de Hollywood frente a las políticas del Gobierno de Donald Trump. Durante el fin de semana, reconocidas figuras del cine y la música alzaron la voz para condenar los hechos y exigir explicaciones oficiales.
Entre las reacciones más contundentes destacan las del actor Pedro Pascal y la cantante Billie Eilish, ambos conocidos por su activismo social. Pascal, protagonista de The Last of Us, compartió en sus redes sociales varias publicaciones en las que recordó no solo a Pretti, sino también a Renee Good, otra ciudadana que murió tras ser baleada por un agente federal a comienzos de enero.
En una de las imágenes difundidas por el actor se veían ilustraciones de ambas víctimas acompañadas de un mensaje que apelaba a una huelga nacional, junto a fragmentos de un editorial del New York Times que reclamaba conocer la verdad detrás de las muertes. “La verdad marca la diferencia entre una democracia y un régimen autoritario”, escribió Pascal, insistiendo en que la ciudadanía merece saber exactamente qué ocurrió.
Billie Eilish también utilizó su cuenta de Instagram para expresar su indignación. En varias historias calificó a Pretti como “un verdadero héroe estadounidense” y cuestionó el silencio de gran parte del mundo del espectáculo ante la gravedad de los hechos. En una publicación directa, interpeló a sus colegas con un mensaje claro: “¿Van a decir algo?”.
Las reacciones no se limitaron a ellos. La actriz Jamie Lee Curtis compartió el mismo material difundido por Pascal, mientras que Edward Norton pidió públicamente una huelga general durante una entrevista en el Festival de Cine de Sundance. Katy Perry, por su parte, animó a sus seguidores a contactar a sus senadores para exigir responsabilidades políticas.
En Sundance, Natalie Portman y Olivia Wilde aparecieron con pines en los que se leía “ICE Out”, un gesto simbólico que ya se había visto en otros eventos recientes de la industria. Portman expresó sentirse orgullosa de la respuesta ciudadana, pero profundamente decepcionada por el comportamiento del Gobierno. Wilde calificó las muertes como “indignantes” y aseguró que resulta difícil celebrar el cine mientras en las calles se vive un clima de violencia y protestas.
Otros actores como Mark Ruffalo y Glenn Close también condenaron el accionar de los agentes federales. Ruffalo describió a Pretti como un héroe y compartió imágenes del operativo que terminó con su muerte, denunciando lo que consideró un uso desmedido de la fuerza. Close, en un mensaje grabado, afirmó que la democracia estadounidense está siendo “desmantelada” y criticó duramente lo que calificó como crueldad, corrupción y manipulación por parte de la actual administración.
Mientras continúan las protestas en distintas ciudades del país, el caso de Alex Pretti se ha convertido en un símbolo del debate sobre inmigración, uso de la fuerza y derechos civiles en Estados Unidos, y ha marcado un punto de inflexión en la postura pública de numerosas celebridades que ahora exigen justicia y transparencia.

