La red hospitalaria de Antioquia atraviesa una de las crisis más profundas de los últimos años. Las millonarias deudas acumuladas por varias EPS intervenidas han llevado a hospitales de municipios como Itagüí, Envigado y Bello a un punto crítico, con serias afectaciones en la atención a los pacientes y en la estabilidad laboral del personal de salud.
La gravedad de la situación quedó en evidencia tras el testimonio del gerente de la E.S.E. Hospital San Rafael de Itagüí, Luis Fernando Arroyave, quien rompió en llanto al relatar el impacto humano de la falta de pagos. Según explicó, las EPS adeudan a la institución cerca de nueve mil millones de pesos, lo que ha impedido cumplir oportunamente con salarios y primas. “Fue muy duro ver en diciembre a mis funcionarios llorando porque no tenían con qué comer o pagar el arriendo, y tener que decirles que no había recursos porque la Nueva EPS no nos paga desde agosto”, expresó.
Arroyave aseguró que la crisis va más allá de las cifras y golpea directamente la dignidad de trabajadores y pacientes. “A los gerentes nos toca vivir una parte humana muy dura. Nos dicen que somos inhumanos porque sentamos a un paciente en una silla plástica, pero no es falta de voluntad, es falta de recursos”, afirmó.
El panorama se repite en otros centros asistenciales del departamento. Al hospital Marco Fidel Suárez de Bello las EPS intervenidas le adeudan cerca de 88 mil millones de pesos; al Hospital Alma Mater, 163 mil millones; y al Hospital General, alrededor de 208 mil millones. Estas deudas han obligado a cerrar servicios, reducir camas y suspender atenciones no prioritarias, como ya ocurre en el Hospital Manuel Uribe Ángel de Envigado.
Desde la Secretaría de Salud de Antioquia se advirtió que el sistema está “en cuidados intensivos”. La secretaria Marta Cecilia Ramírez señaló que clínicas y hospitales no se cierran de inmediato, pero se contraen: cierran servicios, reducen personal y limitan su capacidad de respuesta. Las cifras oficiales indican que las urgencias superan el 100 % de ocupación en el departamento y que durante 2025 se cerraron 877 servicios de salud, entre camas, áreas de urgencias y quirófanos.
La funcionaria confirmó además que tres EPS intervenidas concentran deudas cercanas a los 4,9 billones de pesos con la red pública y privada de Antioquia, afectando a cerca de tres millones de afiliados. A esto se suma el impacto en servicios estratégicos, como los bancos de sangre, a los que se les adeudan más de 26 mil millones de pesos.
Pese a apoyos temporales de la Gobernación y del IDEA, los directivos hospitalarios coinciden en que las soluciones actuales son insuficientes. Mientras no se resuelva el problema estructural del financiamiento y el incumplimiento de pagos por parte de las EPS, la red hospitalaria seguirá operando al límite, con consecuencias directas para pacientes y trabajadores que hoy sostienen el sistema en medio de la incertidumbre.

