Con un panorama financiero al límite, la red pública hospitalaria de Risaralda anunció que a partir del 16 de enero dejará de prestar servicios regulares a cerca de 400.000 usuarios afiliados a Nueva EPS, Asmet Salud y Pijao Salud, debido al reiterado incumplimiento de estas entidades en los acuerdos de pago. La medida implica que, desde esa fecha, solo se garantizará la atención de urgencias vitales, mientras el resto de servicios quedará suspendido.

La decisión fue tomada de manera conjunta por los gerentes de los hospitales públicos del departamento, quienes advierten que la situación se volvió insostenible. Las deudas acumuladas de estas EPS con la red pública superan los $400.000 millones, una cifra que compromete de forma directa la operación diaria de los centros asistenciales y su capacidad de respuesta. La mayor carga recae sobre la Nueva EPS, que además concentra el mayor número de afiliados en la región.

Desde el Hospital Universitario San Jorge de Pereira se alertó que los giros son irregulares y muy por debajo de lo requerido para sostener la prestación de servicios, lo que pone en riesgo la continuidad del sistema. A este escenario se suma la imposibilidad de realizar remisiones en áreas sensibles como baja complejidad, salud mental y oncología, ante la falta de una red funcional y de recursos para cubrir procedimientos, insumos y medicamentos.

La crisis también afecta con especial fuerza a los hospitales de primer nivel en municipios como Santuario, Apía y Santa Rosa de Cabal, donde los pagos por evento no están llegando y los presupuestos han debido ajustarse al mínimo. En algunos casos, la contratación del talento humano solo está garantizada hasta mitad de año, anticipando un segundo semestre aún más complejo.

La red pública de Risaralda —que incluye hospitales de primer, segundo y tercer nivel— enfrenta una emergencia financiera real, cuyas consecuencias ya comienzan a trasladarse a los usuarios. De no adoptarse soluciones de fondo, el riesgo de un colapso total del sistema de salud en el departamento deja de ser una advertencia y se convierte en una posibilidad concreta.

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