Tras el accidente aéreo ocurrido en el sector Romita, en el municipio de Paipa, que dejó como saldo la muerte del cantante de música popular Yeison Jiménez y cinco personas más, comenzaron a surgir cuestionamientos sobre las condiciones operativas del Aeropuerto Juan José Rondón. Uno de los señalamientos más directos provino del director general del Servicio Aéreo de Boyacá (AeroBoyacá), Juan José Navia.
En entrevista con La W, Navia sostuvo que el siniestro “se pudo haber evitado” y expuso una serie de irregularidades que, a su juicio, influyeron en el desenlace. Según explicó, la aeronave despegó con destino a Antioquia, pero no logró alcanzar la altura necesaria y terminó estrellándose poco después de iniciar la maniobra.
El director de AeroBoyacá descartó inicialmente que la alerta BAD PRB haya sido un factor determinante. Aclaró que este aviso aparece cuando el motor opera en mínimas revoluciones y desaparece al aumentar la potencia, por lo que no representaría una señal relevante para la investigación.
No obstante, Navia subrayó que el tipo de aeronave involucrada exige procedimientos estrictos y que estos se combinan con las condiciones particulares del aeropuerto. Indicó que Paipa opera como si estuviera a una altitud cercana a los 10.000 pies, lo que limita el desempeño de los aviones, especialmente cuando vuelan con ocupación completa. “Se juntaron muchos factores”, explicó, al describir el esfuerzo visible de la aeronave durante la carrera de despegue.
En su análisis, Navia señaló que cuando un avión supera gran parte de la pista sin alcanzar la velocidad adecuada, la toma de decisiones es crucial. Detener el despegue o forzar la salida puede marcar la diferencia entre una maniobra segura y una tragedia. A su juicio, el avión mostró lentitud al despegar y el piloto habría intentado sostenerlo en el aire bajo condiciones muy exigentes.
Uno de los puntos más delicados de su denuncia fue la supuesta ausencia de controles previos al vuelo. Navia afirmó que la aeronave no habría pasado por una revisión documental ni técnica antes del despegue, lo que consideró una falla grave en los protocolos aeroportuarios.
Además, aseguró que AeroBoyacá ha enfrentado obstáculos para cumplir su labor dentro del Aeropuerto de Paipa, pese a que la entidad fue creada precisamente por la complejidad operativa del lugar. Según explicó, un vuelo debería contar con revisión de peso, combustible, condiciones meteorológicas y preparación previa, procesos que, según él, no se estarían aplicando de forma rigurosa.
Navia advirtió que este caso podría destapar problemas estructurales en la administración del aeropuerto y reiteró que han manifestado sus preocupaciones a directivas anteriores y actuales. Aseguró que, por prudencia, esperarán los resultados preliminares de la investigación oficial, aunque insistió en que las condiciones denunciadas representan un riesgo latente.
Mientras tanto, las autoridades continúan con los peritajes técnicos para esclarecer las causas del accidente, en un caso que ha generado conmoción nacional y ha puesto bajo escrutinio la seguridad aérea en la región.

