Las Policías de España y Colombia, junto a la asociación Amar Dragoste, lanzaron la campaña #NoNacíParaEsto, una iniciativa binacional que busca visibilizar la trata y la explotación sexual de mujeres, especialmente colombianas, prevenir nuevos casos y ofrecer rutas de ayuda seguras a quienes ya se encuentran atrapadas en contextos de abuso en territorio europeo.

La campaña surge en un momento crítico. En 2024, el 44,45 % de las víctimas de trata y explotación sexual identificadas en España procedían de Colombia, consolidando al país como el principal origen de víctimas en casos de trata sexual, laboral y explotación en general. En los últimos diez años, más de 2.000 mujeres colombianas han sido reconocidas formalmente como víctimas, con un incremento sostenido desde la pandemia.

El mensaje central de la campaña se resume en una frase: “No nací para esto”, acompañada del llamado “Ninguna niña sueña con ser explotada”. La narrativa pone el foco en las historias que comienzan con sueños legítimos y terminan en explotación. La imagen de Samara —nombre ficticio—, una niña colombiana que sueña con ser bombera y profesora de arte, contrasta con la realidad de miles de jóvenes que, años después, aceptan falsas ofertas laborales que prometen estabilidad y dinero rápido en España, pero que desembocan en redes de abuso sexual.

Desde 2015, tras la retirada del visado para ciudadanos colombianos, las organizaciones criminales intensificaron la captación de mujeres jóvenes, aprovechando situaciones de vulnerabilidad y la expectativa de una vida mejor. Las ofertas fraudulentas, hoy enfocadas principalmente en supuestos trabajos de cuidado o servicios domésticos, derivan en explotación sexual, cada vez más oculta en pisos clandestinos, una modalidad que ha dificultado la detección policial y la protección temprana de las víctimas.

Las cifras confirman esta tendencia. Solo en 2024, las autoridades identificaron 1.972 personas colombianas en situación de riesgo en espacios vinculados a prostitución o explotación sexual y 1.509 más en entornos de explotación laboral, lo que representa un aumento superior al 350 % frente a 2016. Investigaciones de Amar Dragoste señalan que el 71 % de las mujeres colombianas víctimas de trata sexual en los últimos cinco años fueron explotadas en viviendas clandestinas.

Prevención, denuncia y atención integral

Además de alertar sobre los mecanismos de captación, la campaña difunde canales de ayuda confidenciales para que las víctimas puedan pedir apoyo sin exponerse. En España, la Policía Nacional dispone de la línea 900 105 090 y del correo trata@policia.es, activos las 24 horas y atendidos por personal especializado, con posibilidad de denuncia anónima. Amar Dragoste, con más de 15 años de experiencia, ofrece atención integral a través de su línea +34 615 430 452, su correo electrónico y sus plataformas digitales, brindando acompañamiento psicológico, jurídico y social a mujeres en contextos de prostitución y trata.

En Colombia, la Policía Nacional habilitó el correo dijin.gisef-tra@policia.gov.co y el teléfono +57 320 302 9679 para recibir información sobre posibles casos, reforzando la prevención desde el país de origen.

Cooperación internacional

La campaña se apoya en el trabajo especializado de la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos (BCTSH-UCRIF), unidad de la Policía Nacional de España encargada de prevenir, investigar y desarticular redes criminales dedicadas a la trata y la explotación sexual y laboral. Su enfoque, centrado en la víctima, combina investigación penal, cooperación internacional, análisis financiero y el uso de nuevas tecnologías para alcanzar tanto a quienes explotan en destino como a quienes captan en los países de origen.

La coordinación con la Policía Nacional de Colombia ha sido clave, al considerarse un aliado estratégico en la lucha contra esta forma de esclavitud contemporánea. El objetivo no es solo rescatar a las víctimas, sino romper de forma definitiva las estructuras criminales que se benefician de su explotación.

‘No nací para esto’ no es solo una campaña informativa. Es un llamado a no normalizar la violencia, a desconfiar de las promesas fáciles y a recordar que detrás de cada mujer explotada hay una historia que nunca eligió vivir.

Entérate con El Expreso